viernes, 23 de agosto de 2013
Hola ches 1. Australia. Agosto 2013
Bueno. Acá estamos.
Para los que no lo sepan, nuestro paradero actual es Melbourne. Si, la que queda en Australia.
Y con el sol espiándome detrás de las torres góticas de la Catedral y un pajarito justo detrás mío me dispongo a ordenar algunas letras. Después de 3 años de vivir en Buenos Aires nos dispusimos a empezar todo de nuevo. Y no es que todo sea demasiado fácil para nosotros como para tirar todo y empezar de nuevo, tampoco es que no hayamos tenido nada que perder como para empezar de cero. Quizás fueron, y son, las burbujas en la sangre. Como soda, o mas bien como Granadina, la sangre efervescente nos corrió por el cuerpo una vez mas, nos pidió adrenalina y estímulos nuevos. Nos pidió vida, sueños y viajes. Así tuvimos, una vez mas, que elegir. La vida son elecciones. Dejamos mil cosas con dolor y muchas con felicidad y nos aventuramos a cruzar el mundo una vez mas pero esta vez de a dos, y de la mano.
Y viajando como los caracoles, con la casa en la espalda, es que se vuelve a vivir la experiencia, el repetir de sentimientos, que en algún momento del pasado nos marcó la vida para siempre y que aún hoy buscamos casi adictos, la intensidad y la libertad.
Y así cambia todo cambia. Cambia el paisaje, cambian los horarios, cambian los condimentos, cambia los si y los no, cambia la gente y los trabajos, cambia la rutina y cambia la vida. Un poco de eso se trataba, no? De la vida, de los cambios y de las burbujas en la sangre.
Llegamos a Australia (y a Melbourne) el 4 de abril de este año. De ahí en mas subsiguieron mil cosas, o tres mil, (o incluso mas). Y creo que eso fue lo que esperábamos: muchas cosas. Algunas de ellas las traduzco a letras.
Melbourne es una ciudad con mayúsculas. Digamos entonces MELBOURNE. Ella es de una interculturalidad que parece infinita, incluso mas que la suma de cada uno de sus habitantes. Es algo que, al menos yo, no había visto en mi vida. Casi que es un punto de encuentro de las razas, (un living?). En un tren, un tranvía, un bus o en la misma calle, cada una de las razas están, y viven y caminan y respiran. Y cada una diferente. Con diferentes miradas, diferentes pensamientos, diferentes formas de caminar, diferentes olores. De ojos celestes, verdes, negros, marrones, profundos, alargados, circulares, pestañudos, pelados. Pareciese imposible que haya tanta cantidad de ojos diferentes. Los hay.
Melbourne es una ciudad hermosa como pocas. Interesante y misteriosa. Es fantástica, sabrosa y con un dejo de crueldad, propio de los países primermundistas.
Donde se vive el beneficio de lo nuevo y el dolor de lo ajeno (esto no se que significa ni que quise decir pero lo escribí en algún momento de lucidez así que por las dudas lo dejo).
De arboles suaves y peludos y de pájaros confiados y charlatanes. Melbourne es una ciudad de lo mas parecida a un queso Gruyere (si, el de los agujeros), le encanta hacer perder a la gente y asombrarla con cada rincón. Nunca se sabe que se puede encontrar a la vuelta de la esquina, o incluso a mitad de cuadra. Llena de galerías que atraviesan las manzanas e invitan a caminarlas, para salir a algún lugar de la ciudad para encontrar otro agujero con olor a queso (o curry, o frito, o café) para nuevamente entrar para nuevamente salir.
Trabajo.
Actualmente, y tras un drástico cambio de rumbo en la profesión, me encuentro desarrollando mis actividades laborales en un café italiano. Rodeado de la mafia de la pasta, vivo con pasión y vértigo la adrenalina de la cocina mientras vivo nuevas experiencias (y algunas no tanto). Aprendí que siempre hay que ser amigo del chef, aprendí que soy adicto al jamón crudo y que odio los cuchillos desafilados.
Así, cambié los vectores por las lechugas, el mouse por el cuchillo y los clicks por las lagrimas de la cebolla, pero mantengo los colores y las texturas. Y mientras que en un día de distracción en mi antigua vida pisaba un archivo, en esta vida me corto un dedo.
Y?, fuiste a trabajar distraído alguna vez?. Si, ya van como siete veces…
Pero sobre todo aprendí que la libertad se mide en rulos.
Y así, después de interactuar con una batería de tanos, entiendo nuestro origen. Le llamo: con las raíces en las narices.
Los tanos son como hermanos pienso. Ellos al parecer no.
Quizás después de propiciarle severos golpes a alguno que otro, admitiría a regañadientes: Ok, primos (y lejanos). Pero es cierto que las similitudes, la sangre, y el parentesco es mas que evidente. El revoleo de las manos, el volumen, las reacciones exageradas, el enojo como primera respuesta y la idiosincrasia en general, aseguro que le resultaría de lo mas familiar a la mayoría de mis compatriotas.
Footscray.
Footscray, es un barrio situado en el oeste de la ciudad de Melbourne. Ahí supimos vivir por 2 meses. (Ay papito. Que dos meses).
Es un barrio donde se conglomeran y autodiscriminan las minorías de la ciudad. No es racismo el motivo de estas líneas, es mas bien lo opuesto, un sincero y sublime interés casi antropológico.
Footscray, al parecer, funciona como un lugar donde se refugian las personas marginadas de una sociedad consumista, exigente y prohibitiva hasta el limite. Allí se encuentran todo tipo de borrachos, drogadictos, sintechos, locos, psicóticos, discapacitados, refugiados, y minorías étnicas varias que no pueden o no quieren adaptarse al sistema actual. Africanos de color negro (#000000), Vietnamitas e Indios gustosos del curry y de los masalas, dominan el área. Mas allá de la multiculturalidad evidente y particular del barrio, Footscray también es hogar de personas de lo mas peculiares y muchas de ellas, a juzgar por las caras, tristes.
Dicen que en Footscray anochece más temprano y que gusta de llover, pues también dicen que es el lugar preferido de las nubes. Que se juntan a tomar y luego mear sobre las tristes personas que deambulan sin destino por debajo. Por Footscray pasa el bus 220 (capitulo aparte) que a su vez funciona como vidriera y pasarela de persona(jes) de los mas interesantes:
Una señora con la cara desordenada, un ojo chueco y una mirada que parece observar sólo problemas, y además, dueña de un olor a tabaco que pelea el oxigeno a patadas. Una renga que pierde el colectivo a pesar de un desgarrador esfuerzo por alcanzarlo y un posterior insulto en algún extraño dialecto acompañado de un bastón agitándose en el aire. Un señor mayor y de peluda barba que huele a sopa a punto de derramarse que a su vez es victima del señor 2 que se sentó al lado, de gorra tan gastada que se le ve el cartón de la visera y que lo subyuga con preguntas retoricas en otro idioma.
Cerramos la serie con la nena de 5 años, India, marrón oscuro y bizca con lentes algo ovalados y muy circulares de pelo corto, que es casi tan fea como la madre y de una ternura y una belleza, al mismo tiempo, infinita.
En Footscray, también se encuentra la comunidad Africana. Ellos se juntan a tomar cafés(es) en su bar, como si sólo de eso se tratase la vida, a veces long black, a veces espresso pero siempre negro.
Ya viviendo en otro lugar pasé por Footscray para hacer unos tramites. Al salir de la casa, en mi barrio, había una suave brisa que me entibiaba los frondosos cachetes para hacerme sonreír feliz. Al bajarme del tren en Footscray, la misma tibia brisa era una tremenda ventolada que de repente se convirtió en huracán. Ya con los pies despegados por completo del suelo y las ropas haciendo ruidos a cuando uno sacude los manteles para sacar las migas, alcancé, en un ultimo y desesperanzado acto de salvación, a manotear una comunidad de chinos que venían de comprar noodles y algas.
Gracias comunidad asiática.
Momentos.
1. Sol apurado que se va a dormir antes de la cuenta y que, en su ir, se despide en los cientos de espejos de la city y también en los rieles de los tranvías, que con su torpeza de rinoceronte no dudan en pisar naranjas.
2. Y una noche de poros abiertos y percepción infinita busque sus ojos, y entre unas ramas de siluetas negras vi, un poco más alto, dos ojos prendidos (o ventanas de oficinas tardías), y le dije en voz alta: que linda que sos Melbourne.
3. Y juro haber vivido momentos inolvidables, haciendo bruscheta y lidiando con la albahaca mientras escuchábamos un compilado de Carlitos Bala con el chef indio de unas largas.
4. O aquella discusión acerca del “Chupacabras” con mi amigo el griego Peter.
5. Y un día nublado, a falta de amargos verdes, me crucé al supermercado, entré a la parte donde viven los vegetales y como no encontraba la Rúcula decidí preguntarle al muchacho que se encarga de tales cuestiones. Y podrido de tener que repetir me dije, esta la pronuncio como un campeón. Así fue:
Yo: Hi mate, Im looking for some Rocket.
El: … (cara de susto y asombro)
Yo: Do you know where can I find it?
El: (aun estupefacto), eee…
Yo: … (levantando las cejas)
El: Rocket?
Yo: Yes
El: eee…
Yo: ey man, I need some rocket to make a salad not a Nasa Rocket.
El: ahhhhhhhhhhh, ok, yes, is right there.
Palaso.
Tengo un amigo de Colombia. Requetemacanudo él aunque actualmente no está pasando un muy buen momento, y esto por un hecho de lo menos fortuito, el cual paso a contar.
El vive en un barrio algo alejado de la ciudad en una casa que está, digamos, en la cima de la loma. Aquel día, que en realidad aún era de noche, llegaba tarde a trabajar. Hecho por el cual decidió agarrar el monopatín y dirigirse a toda velocidad colina abajo para llegar a su trabajo de todos los días. Ahí iba, según cuenta él, muy veloz. Es mas, dice que se hacia chiquito para ser mas aerodinámico y así poder adquirir aun mas velocidad en la bajada. Ya cerca, casi llegando a una oscura intersección tuvo la mala suerte que se le cruzó un Posum (http://i175.photobucket.com/albums/w131/eddieb363/Possum79765x75-15-10800sign.jpg). Ante la evidente imposibilidad de frenar se dio por vencido y se entrego a la terrible colisión. Acto seguido, mi amigo requetemacanudoel vuela por el espacio aéreo a la vez que agita los brazos en un acto instintivo, esto no le sirve de nada y se estrella violentamente en el pavimento. Tal fue el golpe que el pobre se fisura su costilla derecha y en el mismo miserable momento, y debido al gran dolor, vomita repetidamente sobre el pavimento con el cual se estrelló.
Sin ser suficientes los efectos de semejante accidente, acude al doctor alegando mas dolencias. Al parecer, en el instante del golpe y debido a la gran fuerza que uno naturalmente hace, se hernió un testículo.
Hermano, que palazo.
La Toalla y el Charco de Aceite.
Juro que me la robaron.
Claro, en ese entonces vivía en Footscray (capitulo aparte). De tamaño ideal, liviana, de secado rápido, de microfibra, importada, europea, de valor sentimental y de color azul la deje colgada en la cuerda para que seque la pobre.
Al día siguiente la buscó pero en su lugar solo había aire. Como vivía en una casa con un patio cerrado, y aun no conocía el barrio, pensé en lo improbable de un robo.
Con la cara dura como pocas veces en la vida fui a tocarle la puerta al vecino. Me atendió John. A John le pregunté si había visto alguna toalla pasar volando, quizás el viento se la llevó dije.
John, después de algunas risas contenidas fue a buscarla a su patio donde no la encontró pero aprovechó y volvió con su mujer, también con risas contenidas a ver el espécimen que hablaba un dialecto algo extraño y preguntaba por toallas que vuelan. Mucho gusto en conocerte dijo en ingles irónico.
Imagen corporativa:
“La imagen corporativa se refiere a cómo se percibe una compañía. Típicamente, se diseña para ser atractiva al público, para poder provocar un interés entre los consumidores, cree hueco en su mente y facilite así ventas del producto. Esto incluye, sobre todo, las graficas de toda la empresa, como logotipo, folletos, sitios web, decoración de los locales, etc.”
El banco Commonwealth por ejemplo, del cual soy un feliz cliente, tiene colores corporativos AMARILLO y NEGRO (www.commbank.com.au). Con una identidad corporativa muy marcada, desde el logotipo hasta los folletos, pasando por la pagina web hasta los carteles en la calle, TODO es amarillo y negro.
Cada sucursal por ejemplo, está decorada con alfombras, carteles y fotografías enormes de color amarillas y negras. No olvidemos el detalle de los empleados: Chinos e Indios…
Me llama la atención:
La falta de perros de Rodado Medio, Medio/Grande y Grande. Serán ilegales pienso. Hablando de pichichos, me entere que les ponen un chip debajo de las orejas. Esto sirve por si La Perrera encuentra el pobre picho en la calle deambulando, lo escanea tipo supermercado y se fija en la base de datos quien es el dueño, lo llaman y listo. Ahora, si al pobre can no lo buscan en el termino de un mes lo matan. Posta.
La cantidad de personas discapacitadas, y que circulan en carritos.
La enorme cantidad de padres con sus hijos en las plazas (al parecer hay una especie de día de la madre constante).
La ridícula cantidad de Iglesias católicas seguidas en la misma cuadra. Quizás para tratar de evangelizarlo a uno con una repetición sistemática de estímulos religiosos. O quizás juntan las Iglesias, como las paltas, para que maduren.
220
El 220 es un colectivo que, como tantos, es un hijo de puta.
El muy culiado va desde Sunshine hasta Gardenvale pasando por Footscray.
Los choferes, parecieran empleados temporales en su primer día de trabajo. Eso sumado a que sus unidades son automáticas (como todo por este lado) hace que solo dispongan de dos pedales para jugar (acelerador y freno) lo que hace que el Chofer acelere, frene, acelere, frene, acelere, frene. Es lo mismo que viajar en una batidora, pienso.
A estos en Argentina se los garchan de parado, sigo pensando.
Hablando de recetas, acá va la receta del vomito.
Ingredientes: bus 220, indios, chinos, ingleses, indigentes y vieja nerviosa. Tomarse el 220 en cualquiera de sus paradas (no pagar el boleto). Dirigirse al sector de los indios y oler extensamente el aroma a curry. Una vez revuelto dar un pasito hacia los chinos sentados en la fila contigua, tres bocanadas amplias para saborear el olor a noodles. Sentir el acelere y frene constante del chofer inexperto. Bien, estamos cerca. Ahora, inhalar la ventisca de olor a cerveza que viene del rincón de los borrachos.
Estirando la punta de la nariz agregamos una mezcla de olor a sopa de indigente y un toque de olor a tabaco de la vieja nerviosa. Sentir el ultimo frenazo. Abra la ventana y vomite.
(Si no llegó y lo lanzo arriba de su compañero no importa, que le hace una mancha mas al tigre).
El otro día me tomo el 220 y dirigiéndome a casa me dedico a mirar la gente rebotar, me hace acordar cuando jugaba a los flippers.
Se sube una Africana de las mas negras de África. Es alta, delgada, de mediana edad y con algo raro en el pelo (seguro que eran trenzas). Se sienta con su amiga también oscura en los últimos asientos. La estudio. “Parece que anduvimos de compras” me digo a mi mismo. Trae un bolso de mano y otro un poco mas grande que deja en el suelo, lo miro curioso y sin sorpresa veo que es un cubrecama nuevesito con motivo animal print leopardo. Nostalgia?
El mundo todo.
Sentir (o saber) que el mundo es un pañuelo es una sensación hermosa, quizás mas que una sensación sea una revelación, un momento de lucidez. De esos que nos alegran, que nos cuentan que la vida es mucho pero mucho mas fácil y posible de lo que parece. El mundo no es un pañuelo, es enorme e interminable, eso lo sabemos, pero lo que no sabemos es que es mucho mas accesible de lo que solemos pensar. Y juro que en esos momentos de sentir que el mundo es un pañuelo SABEMOS que somos capaces de todo, cualquier cosa es posible. Los limites solo están en los surcos de nuestro cerebro. Incluso los de la libertad.
Salú.
jueves, 24 de diciembre de 2009
Hola che 12 - 24 diciembre de 09
Amarillos.
El ultimo de temporales. Dishwasher a la embajada de japon, matanga.
Llego suertudamente, pasa que queda lejos lejos e intrincado intrincado. Entro y el chef me putea en japones, al parecer no habla ingles. Las mozas, una tailandesa de boso prominente y otra camboyesa de camboya, de nombres imposibles ambas, me dicen que esta enojado conmigo. Por lo menos esperá conocerme pienso pero callo.
Era en una casa alejada y en el medio de la montaña. Desde el salon se veia toda la ciudad y al parecer esperaban doce personas a comer, pienso en lo vagos que son, doce platos plata facil rimo.
Pienso que hace muchos años algun yanqui hubiese pagado mucho para estar donde yo en ese momento. Tranquilos amarillos, no gusto de los venenos ni las guerras.
En la heladera hay productos exoticos y con escrituras raras impresas en negro sobre blanco. Con símbolos que empiezan por aca, doblan mas alla, se meten entremedio, hacen curva contracurva, cortan y siguen mas alla y vuelven por otro lado en forma de lineas de puntos. Flasheo que son como banderas de lo exotico, ojo, muy cerca algunos infiltrados a causa de la globalización. El Sake esta al lado de la Coca Cola advierto. Cuidado. Como un Harbour y un Hiroshima, no como una guerra fria. Miedoso me meto a lo mio pero parto una copa en tres. Uh, el chef seguro que hace artes marciales temo. Cuando llegue le vi en los ojos animos de propiciarme una grulla le vi. Escondo habil los tres pedazos y le hablo profesionalmente, ve mis ojos de rasgos familiares y se amiga. Me siento oriental y sueño con tigres y dragones, como kurosawa y sus sueños, mi amigo kuro, kung fu y lao tse.
Decorado japonesamente, el salon muy bien, alfombrado, colores pasteles calidos y armonia a rolete (como si vieniera envasada en roletes. En el almacen, oiga, deme dos roletes de esos de armonia que se ven tan bien). Platos, copitas, copotas, platito, tenedorsote, boulsito, boulsote y palitos chinos (¡). Empieza el desfile de comida. Primer plato, un plato rectangular lleno de dibujitos, flores y diseños japonezcos de cosas japonezcas. Arriba del plato, una verde lechuga, una sabrosa carne y un petalo de rosas. Barbaro. Segundo plato, bouls negros con flores doradas, dentro, humeante sopa con yuyos lindos en su mayoria verdes con forma de palitos y que parecian duros pero que no lo eran. Tercer plato, plato dibujado con arboles, arriba de el una especie de esterilla, arriba un nido de hielo (literal) como un hornero, dentro un shell color casi blanco con filamentos de coco y arriba de eso cosas raras como pescados de mares extraños. Cuarto plato, el mismo boul de antes (que yo ya habia lavado y secado papá) con otra sopa y dentro un pedazo de pescado que ya no nadaba. Quinto plato, conciso trozo de salmon con laminas de manzanas dibujadas. Sexto plato, pirámide de pescados fritos con camarones y cangrejos durmiendo en un colchon de arroz. Septimo plato, pelota rebozada y rellena de frutos de mar sobre un plato totalmente dibujado. Octavo plato, corte de cordero, dos, con ensalada de muchos verdes y algun amarillo. Noveno plato, postre. Algo parecido a postre helado con frutas entre medio y trozos de frutas de colores alrededor. Cerramos con tesito en taza bien pequeña pero no por ello menos decorada.
Y yo pense que eran vagos.
Movember.
Resulta que una gente, jovenes gustosos de cervezas, crearon este movimiento por algun lado de Australia. La consigna es dejar crecer el bigote durante todo el mes de noviembre a partir del uno del once. Una celebracion anual que resalta la salud del hombre y especialmente en contra del cancer de prostata. Estoy a favor de todo eso muchachos, me encantaria participar, pero pasa que soy inberbe.
Ciudad.
Y llego el dia de decirle adios a mi ciudad. Dia soleado como pocos, de esos que arrojan sombras duras y hacen transpirar, que hacen relucir los edificios, como mostrando todo lo hermosa que ella puede ser. Ese dia le dije adios, un adios que iba postergando, un adios atragantado y dificil, nublado y entrecortado.
Viví, y viví es el mejor verbo, en Nueva Zelanda por un año exacto, ni un dia menos, para exprimir esa avara visa, para vivir viajando. Y pense, tantas cosas pasan en un año, digamos, tantas cosas pueden pasar en un año, digamos, tantas cosas podemos hacer que pasen en un año; y ademas sentir, y saber, que absolutamente todo eso valio la pena es inmensamente gratificante.
En algunos momentos, en esos de flacura, pensaba en que el dia que terminase todo eso, todos esos trabajos ingratos y despiadados lo iba a disfrutar como nunca, pensaba inocentemente que cada ramita que saque, cada kiwi, cada plato que lave, cada fruta que lleve, cada trapo que enjuague iba a rendir sus frutos. Pero me equivoque. Y feo. La vida no trata sobre eso, no trata sobre destinos ni objetivos, no trata de programas ni de planeados futuros; la vida trata del momento, del ahora, del presente. Alguna vez lei que la felicidad no es un destino sino que es un camino. Ese camino lo disfrute tanto pero tanto que estoy ardido, me siento completo sin nada mas que falte, por eso no me alcanza el cuerpo para agradecer. Gracias.
Sidney.
Volamos Noe y yo hasta Sidney, Australia. Es tan diferente. Sidney es una ciudad, pero una ciudad de verdad, de las grandotas, en las que hay gente estresada y bocinas. Donde hay trafico y donde la gente no sonrie en el supermercado. Es una ciudad vertiginosa, veloz, de oficinas, de miles de turistas, de rascacielos y otras cosas modernas. Una ciudad agil y viva.
Visitamos el despeinado teatro de la opera, el icono de la civilizacion austaliana. Es una ciudad hermosa, de pavimento pero tambien de enormes parques, verdes ellos.
Ahora ya estamos los cuatro. Gi, diego, noe y yo. Vivimos en la casa de Rita, una seniora italiana de las mejores del mundo. Viajera y sabia, sencilla y paciente, transparente.
Ahora escribo desde el norte de Tailandia, el viaje ya comenzo, y comenzo veloz y agil. Como imagine sin demasiadas herramientas para escribir, para plasmar toda esta vida.
Asique solo me queda una alternativa, contar algo, por el momento con imágenes. Como los niños que aun no saben leer, como lo niños que fuimos y no supimos leer habra que imaginar las historias por detrás de los dibujitos, de las imágenes. Fotos solo en facebook.
En unos partimos de nuevo. Quizas volemos, al parecer seran dias de vuelos y de aires, como pajaros pero de mentiras. Quizas naveguemos, pero siempre yendo.
Dos de diciembre llegamos a Pukhet, sur de tahilandia. Desde ahí empezo todo lo que algun dia contare. Por aquellos exoticos rincones empezaron los viajes por Asia.
Las rutas serian algo asi:
Wellington a Sidney Australia, de ahi a Pukhet Tahilandia y desde el sur de Tahilandia para el norte, las islas, Bangkok y el norte, en la selva (todo eso ya paso, fue increible). Despues Laos, Camboya, Vietnam y despues Kuala Lumpur, Malasya. Desde esos lados para algunas islas y Sigapur, desde por ahí al norte de india, primero a Calcuta y despues a recorrer por ahí. Por ultimo Indonesia, Bali y demas. Prometedor.
Apenas pueda escribo y mando.
Navidad.
Nada mas que desearles una muy feliz navidad. Pasela de maravillas, chupese, festeje, regale, lo que se le cante las pelotas pero sea feliz.
Nuevas fotos solo en Facebook.
Besos, abrazos, apretones y albricias.
desde asia.
matias

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El ultimo de temporales. Dishwasher a la embajada de japon, matanga.
Llego suertudamente, pasa que queda lejos lejos e intrincado intrincado. Entro y el chef me putea en japones, al parecer no habla ingles. Las mozas, una tailandesa de boso prominente y otra camboyesa de camboya, de nombres imposibles ambas, me dicen que esta enojado conmigo. Por lo menos esperá conocerme pienso pero callo.
Era en una casa alejada y en el medio de la montaña. Desde el salon se veia toda la ciudad y al parecer esperaban doce personas a comer, pienso en lo vagos que son, doce platos plata facil rimo.
Pienso que hace muchos años algun yanqui hubiese pagado mucho para estar donde yo en ese momento. Tranquilos amarillos, no gusto de los venenos ni las guerras.
En la heladera hay productos exoticos y con escrituras raras impresas en negro sobre blanco. Con símbolos que empiezan por aca, doblan mas alla, se meten entremedio, hacen curva contracurva, cortan y siguen mas alla y vuelven por otro lado en forma de lineas de puntos. Flasheo que son como banderas de lo exotico, ojo, muy cerca algunos infiltrados a causa de la globalización. El Sake esta al lado de la Coca Cola advierto. Cuidado. Como un Harbour y un Hiroshima, no como una guerra fria. Miedoso me meto a lo mio pero parto una copa en tres. Uh, el chef seguro que hace artes marciales temo. Cuando llegue le vi en los ojos animos de propiciarme una grulla le vi. Escondo habil los tres pedazos y le hablo profesionalmente, ve mis ojos de rasgos familiares y se amiga. Me siento oriental y sueño con tigres y dragones, como kurosawa y sus sueños, mi amigo kuro, kung fu y lao tse.
Decorado japonesamente, el salon muy bien, alfombrado, colores pasteles calidos y armonia a rolete (como si vieniera envasada en roletes. En el almacen, oiga, deme dos roletes de esos de armonia que se ven tan bien). Platos, copitas, copotas, platito, tenedorsote, boulsito, boulsote y palitos chinos (¡). Empieza el desfile de comida. Primer plato, un plato rectangular lleno de dibujitos, flores y diseños japonezcos de cosas japonezcas. Arriba del plato, una verde lechuga, una sabrosa carne y un petalo de rosas. Barbaro. Segundo plato, bouls negros con flores doradas, dentro, humeante sopa con yuyos lindos en su mayoria verdes con forma de palitos y que parecian duros pero que no lo eran. Tercer plato, plato dibujado con arboles, arriba de el una especie de esterilla, arriba un nido de hielo (literal) como un hornero, dentro un shell color casi blanco con filamentos de coco y arriba de eso cosas raras como pescados de mares extraños. Cuarto plato, el mismo boul de antes (que yo ya habia lavado y secado papá) con otra sopa y dentro un pedazo de pescado que ya no nadaba. Quinto plato, conciso trozo de salmon con laminas de manzanas dibujadas. Sexto plato, pirámide de pescados fritos con camarones y cangrejos durmiendo en un colchon de arroz. Septimo plato, pelota rebozada y rellena de frutos de mar sobre un plato totalmente dibujado. Octavo plato, corte de cordero, dos, con ensalada de muchos verdes y algun amarillo. Noveno plato, postre. Algo parecido a postre helado con frutas entre medio y trozos de frutas de colores alrededor. Cerramos con tesito en taza bien pequeña pero no por ello menos decorada.
Y yo pense que eran vagos.
Movember.
Resulta que una gente, jovenes gustosos de cervezas, crearon este movimiento por algun lado de Australia. La consigna es dejar crecer el bigote durante todo el mes de noviembre a partir del uno del once. Una celebracion anual que resalta la salud del hombre y especialmente en contra del cancer de prostata. Estoy a favor de todo eso muchachos, me encantaria participar, pero pasa que soy inberbe.
Ciudad.
Y llego el dia de decirle adios a mi ciudad. Dia soleado como pocos, de esos que arrojan sombras duras y hacen transpirar, que hacen relucir los edificios, como mostrando todo lo hermosa que ella puede ser. Ese dia le dije adios, un adios que iba postergando, un adios atragantado y dificil, nublado y entrecortado.
Viví, y viví es el mejor verbo, en Nueva Zelanda por un año exacto, ni un dia menos, para exprimir esa avara visa, para vivir viajando. Y pense, tantas cosas pasan en un año, digamos, tantas cosas pueden pasar en un año, digamos, tantas cosas podemos hacer que pasen en un año; y ademas sentir, y saber, que absolutamente todo eso valio la pena es inmensamente gratificante.
En algunos momentos, en esos de flacura, pensaba en que el dia que terminase todo eso, todos esos trabajos ingratos y despiadados lo iba a disfrutar como nunca, pensaba inocentemente que cada ramita que saque, cada kiwi, cada plato que lave, cada fruta que lleve, cada trapo que enjuague iba a rendir sus frutos. Pero me equivoque. Y feo. La vida no trata sobre eso, no trata sobre destinos ni objetivos, no trata de programas ni de planeados futuros; la vida trata del momento, del ahora, del presente. Alguna vez lei que la felicidad no es un destino sino que es un camino. Ese camino lo disfrute tanto pero tanto que estoy ardido, me siento completo sin nada mas que falte, por eso no me alcanza el cuerpo para agradecer. Gracias.
Sidney.
Volamos Noe y yo hasta Sidney, Australia. Es tan diferente. Sidney es una ciudad, pero una ciudad de verdad, de las grandotas, en las que hay gente estresada y bocinas. Donde hay trafico y donde la gente no sonrie en el supermercado. Es una ciudad vertiginosa, veloz, de oficinas, de miles de turistas, de rascacielos y otras cosas modernas. Una ciudad agil y viva.
Visitamos el despeinado teatro de la opera, el icono de la civilizacion austaliana. Es una ciudad hermosa, de pavimento pero tambien de enormes parques, verdes ellos.
Ahora ya estamos los cuatro. Gi, diego, noe y yo. Vivimos en la casa de Rita, una seniora italiana de las mejores del mundo. Viajera y sabia, sencilla y paciente, transparente.
Ahora escribo desde el norte de Tailandia, el viaje ya comenzo, y comenzo veloz y agil. Como imagine sin demasiadas herramientas para escribir, para plasmar toda esta vida.
Asique solo me queda una alternativa, contar algo, por el momento con imágenes. Como los niños que aun no saben leer, como lo niños que fuimos y no supimos leer habra que imaginar las historias por detrás de los dibujitos, de las imágenes. Fotos solo en facebook.
En unos partimos de nuevo. Quizas volemos, al parecer seran dias de vuelos y de aires, como pajaros pero de mentiras. Quizas naveguemos, pero siempre yendo.
Dos de diciembre llegamos a Pukhet, sur de tahilandia. Desde ahí empezo todo lo que algun dia contare. Por aquellos exoticos rincones empezaron los viajes por Asia.
Las rutas serian algo asi:
Wellington a Sidney Australia, de ahi a Pukhet Tahilandia y desde el sur de Tahilandia para el norte, las islas, Bangkok y el norte, en la selva (todo eso ya paso, fue increible). Despues Laos, Camboya, Vietnam y despues Kuala Lumpur, Malasya. Desde esos lados para algunas islas y Sigapur, desde por ahí al norte de india, primero a Calcuta y despues a recorrer por ahí. Por ultimo Indonesia, Bali y demas. Prometedor.
Apenas pueda escribo y mando.
Navidad.
Nada mas que desearles una muy feliz navidad. Pasela de maravillas, chupese, festeje, regale, lo que se le cante las pelotas pero sea feliz.
Nuevas fotos solo en Facebook.
Besos, abrazos, apretones y albricias.
desde asia.
matias

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lunes, 19 de octubre de 2009
Hola che 11 - 19 de octubre 09
Casa.
Me mudé. Nos mudamos.
Parte de la familia anterior partió, despedidas mediante, y la otra parte se mudó a un nuevo hogar, nosotros. Ahora vivimos cerca del jardín botánico. Vivimos Gi, Diego, Guille, Noe y yo. Reorganización digamos.
Mi casa es muy linda. Tiene un par de habitaciones y todo lo demás que suelen tener las casas, no es muy grande pero si muy bonita y algo fría. Ella está en medio de la colina; pasa que esta ciudad tiene colinas por todos lados y por ende casas por todas las colinas. Bueno, en una de ellas está esta. Somos los de la colina de arriba, desde allí veo como vive mi ciudad, como respira y se acomoda. La veo desperezarse y acurrucarse para irse a dormir.
A mi alrededor hay verde. Verde por acá, verde por allá. En un barrio de casas hermosas y de subidas compartidas. Los senderos nos comunican y nos cruzan, senderos entre árboles y calas silvestres, entre más casas y muchos peldaños. Como un laberinto de esperanzados caminitos que gustan de subir y de bajar, que gustan de mezclarse y de tejerse.
Y vivo tan en la ladera que hay que subir, y de lo lindo, para llegar cansando y hambriento. Y además de peldaños que osan desafiarme a la salida de mi trabajo, en las laderas de mi casa me esperan, entre tantas plantas, perejil. Así que apenas llego siempre lo hago con un ramito para el almuerzo.
(Aunque secretamente me fijo si no crecen bifes. De esos, de los ricos y jugosos con un poquito de pimienta negra).
Trabajo y Ciudad.
Sigo trabajando en Bordeaux Bakery, y a veces me pregunto cuanto falta para jubilarme. Más allá de eso, Julia se fue de vacaciones y me dijeron que la cubra. Ella hace sándwiches, 200 de ellos, si, como no, dije yo. Pero pasa que Julia trabaja en horarios no muy habituales, la muy pobre Julia trabajaba de 4 de la mañana a 12.30 del mediodía…
Así que ahora mi vida ha cambiado. Otra vez. Al menos por dos semanas y media. Me levanto 3 de la mañana y me voy en bici, o bien, caminando hasta mí trabajo.
Y cuando me desperté a la mañana tan temprano, o a la noche tan tarde y caminé por encima de mi ciudad dormida lo hice muy despacito, para no hacerle cosquillas, para no despertarla. Hasta traté que mis pasos sean caricias y no cosquillas, para que siga soñando lindo.
Y por primera vez conocí mi ciudad a las tres y media de la mañana. Digamos, saliendo en vez de volviendo. Y caí en la cuenta que la gente que vaga a las tres y media de la mañana son o borrachos o panaderos.
Y levantarme a esa hora me despertó un extraño sentimiento de responsabilidad, aunque me levanto tan temprano que ni siquiera tengo ganas de hacer pis. Es que mi cuerpo ni tuvo el tiempo de crearlo.
Y doy fe que las anchoas a la madrugada son intratables, como la cebolla roja y como Mumm-Ra el inmortal.
Desde la ciudad donde las banderas siempre flamean, desde la ciudad donde Eschoyez diría en su pronostico extendido sol toda la semana, desde la ciudad que tiene subidas y bajadas, que tiene pasadizos secretos y que tiene ascensores para ir de una calle a otra, desde mi ciudad aquí les escribo.
Cruda realidad.
Mi ciudad tiene muchas montañas y también mucho viento. El ir a trabajar en bicicleta está clasificado como deporte extremo, salir a las tres y media de la mañana por medio de la montaña con vientos huracanados está clasificado como deporte requete extremo.
Así, se dan varias combinaciones, a saber: 1. En bajada y con viento en contra. Es más o menos equilibrado, es decir, es como andar por la planicie, pero nada que ver. 2. En subida y con viento en contra, metete un tiro. 3. Cuesta abajo, con viento a favor y con la bicicleta sin frenos, eso si que es un deporte para los x-games, y Pastrana que lo mira por tv.
Otro de trabajos temporales.
Y ahí estaba, otra vez en el hotel Duxton preparado para sudar. Con dosis extra, pero siempre insuficiente de desodorante, fui. Las mismas caras de ojete de siempre características del Duxton. El entorno de trabajo era, esta vez, una entrega de premios de arte maori. Así que, ellos por todos lados. Artistas maories.
El salón era violeta. De buen gusto y pomposo. Era enorme como siempre y esta vez brillante como nunca. Todo relucía, con la luz justa, casi mágico.
Se esperaban más de 400 personas a cenar y yo era mozo (buen). Dejó de gustarme. Darle de cenar a 400 personas en un evento a todo culo no era la idea que me había hecho. Estuve a punto de tomarme la papa alegando dolores en algún lado de mi cuerpo, pero sabía una cosa: si estas con miedo te caes. Me lo enseño una montaña blanca. Así que me quedé. Casi desafiando.
Los invitados empezaron a llegar y ahí me di cuenta que lo de maories no era joda. Eran maories de los de verdad, de esos que hacen el haka y se tatúan. Parecían sacados de tribus, en cierta forma lo eran, grandotes como solo ellos pueden ser, inmensos. Las mujeres también, gigantes, gordísimas, iguales a los hombres (en todo sentido (bueno, en casi todo)). Todos ellos con tatuajes, tan característico de su cultura. Tatuajes en todo el cuerpo, tatuajes en la cara y los labios. Con arabescos. Con colgantes de pájaros, seguramente de plata, de esos, ancestrales. De leyendas.
Pelos ondulados, peinados despeinados y algunos que otros con plumas en las cabezas y una postura poco diplomática. Parecían nativos, claro, lo eran. Mucha gente grande, hasta viejos, con aire de sabios, de jefes de tribus y saludándose como solo ellos lo hacen, apoyándose las narices y moviéndolas para que se rocen.
Engullían, tomaban como pocas veces, como todas las veces.
El evento en si fue muy interesante, entre entrada y plato principal, veía los números con los que fueron premiados, canciones que parecían himnos. Entre servir vinos y jarras: cantos de tribus, con hakas entremezclados, de lenguas desconocidas pero que seguro hablaban de guerras, de mitos y de danzas.
Como una reducida hermandad que pretende vivir, como ellos mismos, no como señoriítos ingleses, sin té, sin blancas pieles. Tan solo amando la tierra, haciendo honra a las leyendas, en su tierra legítima, con sus costumbres e idiosincrasia, despreocupados y toscos, lejos del mundo, en una isla salvaje e inhóspita.
En el mismo hotel, el maldito Duxton, clavé otro trabajo temporal una semana después. Fui a otro evento de mozo. Esta vez era una entrega de premios a la gente de la construcción vial. Esta vez el salón estaba vestido de gris neutro, igual que los invitados, con trajes. Aburridos, monótonos, duros y derechos, grises, como el pavimento.
El violeta se había esfumado, mágicamente. Era otra vez el Duxton y su gente, sin magia ni fantasía.
Ambicioso de dinero fui otra vez al Duxton. Él es como una caja de sorpresas, nunca sabes con que te vas a encontrar, cosa que secretamente me seduce. Fui. Y esta vez me tope con una cena de gala de militares. Había sido una conferencia de varios días de Defensa Nacional y esa noche era el cierre. La gente esta vez se vestía con trajes negros y algunos de verde pardo, algunos otros de azul mar y otros de azul policía. Los verdes y los azules llevaban sus insignias y condecoraciones, orgullosos, presuntuosos. Los de negro, que eran la gran mayoría, se camuflaban como acostumbran hacer, como ahora no había arbustos y esas cosas se camuflaban entre ellos, entre las alfombras, entre las mesas y las columnas. Siempre de caras cuadradas y pelos rubios, blancos, orgullosos, anchos y jactanciosos.
Vanidosos de sus asuntos, del evento y de sus stands, con fotos de tanques, de balas y de chalecos antibalas, de aviones y de defensa antiaérea, de buques, de submarinos, de misiles, de equipamiento militar y todas esas cosas que gozan de matar. A mi no me gusta la gente que gusta de matar. El mundo seria otro sin estos.
All Blacks.
Recibo un mensaje de texto: “BIG GAME AT STADIUM THIS SATURDAY 19/09, I need BARTENDERS Start @5:00-12pm and WAITERS @4:30pm. please Reply ASAP with NAME & POSITION Westaff”.
A lo que respondí “ok, i will go. matias planas, waiter”. Sencillo y en minúsculas.
Así que próximo sábado, a laburar de mozo al estadio me dije. El sábado me levanté molido por demás y no tenia fuerzas para ir. Pensé: voy muy a pesar mío, me tomo el 40, me bajo en la Railway Station, camino por la rampa hasta el estadio, entro, me pongo el corderoy negro, me chequeo, me dicen que con ese pantalón no puedo trabajar porque tiene que ser de vestir, reniego un tanto, me echan y me voy simulando cara de no feliz, de camino a la salida desvío a las gradas, espero un par de horas y veo el partido, sentadito y gratarola. Era un plan perfecto.
Así que puse en marcha la técnica del pantalón sucio. Fui muy a pesar mío, me tomé el 40, me bajé en la Railway Station, caminé por la rampa hasta el estadio, entré, me puse el corderoy negro, me chequeé, y no me dicen nada del pantalón. Mientras hablo me miro el pantalón para evidenciarlo pero nada, me paro en pose extraña para que lo vean, nada, ya nervioso me rasco las rodillas y entrepiernas para que no haya dudas de lo incorrecto de mi pantalón, pero me dan un delantal largo y me truncan todo el plan. Me cambié muy a pesar mío y me fui a trabajar semidepresivo. Otra cena a todo culo, con copas y muchos cubiertos. Esta era en el cuarto piso, desde los palcos. Mi trabajo, esta vez, era muy sencillo y además había muchos mozos colegas, por lo que después de largo rato me percaté que, en el solo hipotético caso de que me fugue nadie se daría cuenta. A vivo vivo y medio pensé, y nadie se mete con la técnica del pantalón sucio dictaminé. Me fui a la punta, me camuflé con los invitados y vi el partido tranquilo, como un campeón. Partidazo. Ganamos 33 a 6 a los Wallabies de Australia por el Tri Nations. Partidazo como ninguno.
Y mi primo Ma'a Nonu, el 13 de los All Blacks clavó un try digno de mueble, se llevó puesto 5 giles de esos amarillos como los canarios colgados de las pantorrillas y apoyó el fulbo del otro lado de la línea. Trysazo primo.
Y hablando del primo, dos semanas atrás estaba yo muy haciendo sándwiches cuando veo una cara que me resultaba familiar. En eso entra el petizo agrandado del jefe por otra puerta, grandote como nunca, pecho inflado y sonrisita de picante diciendo que Ma'a Nonu, un All Blacks estaba en su panadería. Claro, es el primo! me dije, y a mi que no me gustan esas cosas, pero justificado por estar una isla en medio del océano, puse la cara dura dura, agarre un fibrón negro y gastado que me robé por ahí y una bolsa de papel donde se meten los croissants y fui y le pedí un autógrafo para mi primo Joaquín. Ah, Argentina, Los Pumas me dijo. Si primo, gracias che.
Cocinas.
Pasa que las cocinas son como calles, como rutas, y sobre todo las que son muy concurridas. Y son tan así que es necesario señalizarlas, para que no ocurran accidentes. He estado en cocinas organizadas y concurridas, tanto, que había espejos en las esquinas y señales por todos lados.
Inconscientemente las personas para transitar usan sus instintos de manejo. Pero el problema de las cocinas es que además de concurridas también son internacionales, gente de muchas hablas transitan por ahí, cada una cumpliendo su tarea, entre medio de los olores, de los humos, de las sales, las pimientas, los gritos y los platos, los condimentos y los fuegos. Pero el embrollo se arma cuando cada uno, dependiendo de su país de origen, tiene instinto de manejar por la derecha, como la mayoría de los internacionales, o bien por la izquierda como los locales. Peligroso cuando circulamos con atestadas bandejas.
Hippies.
Y me gustaría hablar de tantas cosas... hasta de Pink Floyd, y de lo fácil que es la vida y de lo difícil que la hacemos.
Es tan sano y sublime dejar(se) fluir, con confianza, seguro. El piso siempre es acolchonado, nunca tan duro y áspero como tememos.
A veces tengo ataques de lucidez y entiendo, lo veo, está tan enfrente que lo puedo tocar pero nunca agarrar, no se puede guardar para asirlo en caso de necesidad, pero es tan claro cuando se ve, es tan fácil esta vida que se me pone la piel de gallina. Y entiendo esto y me lo repito una u otra vez, lento, despacito y sentido para recordarlo la próxima vez que ande por ahí, con miedos, con dudas. La vida es tan linda y disfrutable, el sol y Pink Floyd. Las guitarras y respirar.
Y hasta en la ciudad de Wellington hay hippies. De pelos largos, blancos y ondulados, porque mucha es gente grande, aquellos que subsistieron de los setenta, pero también los hay jóvenes, con los que comparten principios y pelos. Unidos como por un puente que saltea generaciones y oficinas. Hippies. Descalzos ellos, pisando texturas, hippies que siempre bailan, como respondiéndole a las guitarras, es tan hermosa mi ciudad y Pink Floyd.
Tsunami.
Pasó en Samoa. Samoa es una isla del pacifico que esta como a unos 3 mil kilómetros de nueva zelanda. Si bien en NZ no repercutió en absoluto, en Samoa fue desastroso. Todo comenzó con un terremoto zarpado que llevo al tsunami y provocó más de 100 muertos y miles de familias damnificadas.
Esto a su vez provocó dos terremotos en Sumatra, Indonesia que dejo más de 3000 personas sepultadas. Y después dos tifones que repercutieron en Filipinas y Vietnam.
El estar tan cerca de estos países, y sobre todo estar mucho mas relacionado por conocer gente nativa, o bien amigos que viajaron por allá, hace que las noticias sean aun más crudas y dolorosas.
Evacuación del museo.
Fui al museo de Wellington. Era domingo de tarde y estaba off.
Entré y deambule recorriendo. Era muy interesante, hablaba de la ciudad y de su historia, de cómo vivían antes, de calles de tierra y hasta de un barco hundido donde murió mucha gente, “The Wahine disaster”. Pasé algo más de hora y media bajo la luz tenue que ambientaba el museo. Salí por una puerta que daba a un ascensor externo, bajé y cuando salí del ascensor había dos puertas, una cerrada y la otra. Fui por la otra. Era de esas que apretás la barra a la altura de la cintura para que se abra. Apreté la barra a la altura de la cintura y se abrió. En ese mismo instante empezaron a sonar las alarmas de todo el museo. Era la puerta de emergencias para incendios. Mareado me metí al museo y todos corrían, claro había un supuesto incendio. El staff del museo evacuaba la gente, me camuflé con los evacuados simulando estar preocupado por mi seguridad y desaparecí. Perdón.
Fotos.
Y con sangre caliente y burbujas de a borbotones decidí hacer fotos para vender. Vamos a ver que pasa pensé en uno de los momentos, y con las fotos que venía sacando con mi cámara que tanto quiero, hice cuadros. Compré marcos, imprimí las fotos, robé clavos y me junté con algunas herramientas. Así lidié y las armé. Hablé con el petizo de Jean Louis de donde trabajo y en el salón de arriba colgué mis fotos. Se veían lindas. Puse tarjetas, me llamaron y vendí un par de ellas. Así que requete contento. Chocho.
Fepi.
Bueno, acá nada, solo compartir unos premios que gané con la agencia .JPG con los trabajos del año pasado en el FEPI (Festival Publicitario del Interior).
3 oros, 1 plata, dos menciones y un gran prix. Así que desde la distancia muy contento.
Van algunos links de los trabajos (hacer click en los nombres):
Diseño 1, Diseño 2, Diseño 3, Diseño 4
Tv notas.
Amigos.
Y las despedidas se apalean con tés calientes, con chocolate y con leños en el hogar, pero sobre todo con más abrazos a los que quedan. Como para sacarse ese gusto amargo. Que duele, que pincha. Para hacerlo mas llevadero, un poquitito mas leve, hasta que se asimile, de a poco.
Gracias por todo Ro, Tincho, Gordo, Tio, Nacho, Fanny, Aguse, Juampi, Coqui, Ceci, Carla, Marianus, Nico, Chelo, Cristian, Mike, Tano, Marce, Fede, Coty, Alvaro, Carla, buen viaje.
Nuevas fotos en el space: http://matiplanas.spaces.live.com/ Y algunas menos en Facebook.
Besos, abrazos, apretones y albricias.
desde los perejiles,
matias
Fe de erratas. En la linea 711 (o por ahi) dice: ..."Aguse, Juampi"... Donde debe decir ..."y a mis queridos amigos, Aguse El Que Me Enseño A Secar y Juampi El Que Me Tapaba Los Charcos. Ambos maravillosos porsupuesto."
(edición 28/10/09)




Me mudé. Nos mudamos.
Parte de la familia anterior partió, despedidas mediante, y la otra parte se mudó a un nuevo hogar, nosotros. Ahora vivimos cerca del jardín botánico. Vivimos Gi, Diego, Guille, Noe y yo. Reorganización digamos.
Mi casa es muy linda. Tiene un par de habitaciones y todo lo demás que suelen tener las casas, no es muy grande pero si muy bonita y algo fría. Ella está en medio de la colina; pasa que esta ciudad tiene colinas por todos lados y por ende casas por todas las colinas. Bueno, en una de ellas está esta. Somos los de la colina de arriba, desde allí veo como vive mi ciudad, como respira y se acomoda. La veo desperezarse y acurrucarse para irse a dormir.
A mi alrededor hay verde. Verde por acá, verde por allá. En un barrio de casas hermosas y de subidas compartidas. Los senderos nos comunican y nos cruzan, senderos entre árboles y calas silvestres, entre más casas y muchos peldaños. Como un laberinto de esperanzados caminitos que gustan de subir y de bajar, que gustan de mezclarse y de tejerse.
Y vivo tan en la ladera que hay que subir, y de lo lindo, para llegar cansando y hambriento. Y además de peldaños que osan desafiarme a la salida de mi trabajo, en las laderas de mi casa me esperan, entre tantas plantas, perejil. Así que apenas llego siempre lo hago con un ramito para el almuerzo.
(Aunque secretamente me fijo si no crecen bifes. De esos, de los ricos y jugosos con un poquito de pimienta negra).
Trabajo y Ciudad.
Sigo trabajando en Bordeaux Bakery, y a veces me pregunto cuanto falta para jubilarme. Más allá de eso, Julia se fue de vacaciones y me dijeron que la cubra. Ella hace sándwiches, 200 de ellos, si, como no, dije yo. Pero pasa que Julia trabaja en horarios no muy habituales, la muy pobre Julia trabajaba de 4 de la mañana a 12.30 del mediodía…
Así que ahora mi vida ha cambiado. Otra vez. Al menos por dos semanas y media. Me levanto 3 de la mañana y me voy en bici, o bien, caminando hasta mí trabajo.
Y cuando me desperté a la mañana tan temprano, o a la noche tan tarde y caminé por encima de mi ciudad dormida lo hice muy despacito, para no hacerle cosquillas, para no despertarla. Hasta traté que mis pasos sean caricias y no cosquillas, para que siga soñando lindo.
Y por primera vez conocí mi ciudad a las tres y media de la mañana. Digamos, saliendo en vez de volviendo. Y caí en la cuenta que la gente que vaga a las tres y media de la mañana son o borrachos o panaderos.
Y levantarme a esa hora me despertó un extraño sentimiento de responsabilidad, aunque me levanto tan temprano que ni siquiera tengo ganas de hacer pis. Es que mi cuerpo ni tuvo el tiempo de crearlo.
Y doy fe que las anchoas a la madrugada son intratables, como la cebolla roja y como Mumm-Ra el inmortal.
Desde la ciudad donde las banderas siempre flamean, desde la ciudad donde Eschoyez diría en su pronostico extendido sol toda la semana, desde la ciudad que tiene subidas y bajadas, que tiene pasadizos secretos y que tiene ascensores para ir de una calle a otra, desde mi ciudad aquí les escribo.
Cruda realidad.
Mi ciudad tiene muchas montañas y también mucho viento. El ir a trabajar en bicicleta está clasificado como deporte extremo, salir a las tres y media de la mañana por medio de la montaña con vientos huracanados está clasificado como deporte requete extremo.
Así, se dan varias combinaciones, a saber: 1. En bajada y con viento en contra. Es más o menos equilibrado, es decir, es como andar por la planicie, pero nada que ver. 2. En subida y con viento en contra, metete un tiro. 3. Cuesta abajo, con viento a favor y con la bicicleta sin frenos, eso si que es un deporte para los x-games, y Pastrana que lo mira por tv.
Otro de trabajos temporales.
Y ahí estaba, otra vez en el hotel Duxton preparado para sudar. Con dosis extra, pero siempre insuficiente de desodorante, fui. Las mismas caras de ojete de siempre características del Duxton. El entorno de trabajo era, esta vez, una entrega de premios de arte maori. Así que, ellos por todos lados. Artistas maories.
El salón era violeta. De buen gusto y pomposo. Era enorme como siempre y esta vez brillante como nunca. Todo relucía, con la luz justa, casi mágico.
Se esperaban más de 400 personas a cenar y yo era mozo (buen). Dejó de gustarme. Darle de cenar a 400 personas en un evento a todo culo no era la idea que me había hecho. Estuve a punto de tomarme la papa alegando dolores en algún lado de mi cuerpo, pero sabía una cosa: si estas con miedo te caes. Me lo enseño una montaña blanca. Así que me quedé. Casi desafiando.
Los invitados empezaron a llegar y ahí me di cuenta que lo de maories no era joda. Eran maories de los de verdad, de esos que hacen el haka y se tatúan. Parecían sacados de tribus, en cierta forma lo eran, grandotes como solo ellos pueden ser, inmensos. Las mujeres también, gigantes, gordísimas, iguales a los hombres (en todo sentido (bueno, en casi todo)). Todos ellos con tatuajes, tan característico de su cultura. Tatuajes en todo el cuerpo, tatuajes en la cara y los labios. Con arabescos. Con colgantes de pájaros, seguramente de plata, de esos, ancestrales. De leyendas.
Pelos ondulados, peinados despeinados y algunos que otros con plumas en las cabezas y una postura poco diplomática. Parecían nativos, claro, lo eran. Mucha gente grande, hasta viejos, con aire de sabios, de jefes de tribus y saludándose como solo ellos lo hacen, apoyándose las narices y moviéndolas para que se rocen.
Engullían, tomaban como pocas veces, como todas las veces.
El evento en si fue muy interesante, entre entrada y plato principal, veía los números con los que fueron premiados, canciones que parecían himnos. Entre servir vinos y jarras: cantos de tribus, con hakas entremezclados, de lenguas desconocidas pero que seguro hablaban de guerras, de mitos y de danzas.
Como una reducida hermandad que pretende vivir, como ellos mismos, no como señoriítos ingleses, sin té, sin blancas pieles. Tan solo amando la tierra, haciendo honra a las leyendas, en su tierra legítima, con sus costumbres e idiosincrasia, despreocupados y toscos, lejos del mundo, en una isla salvaje e inhóspita.
En el mismo hotel, el maldito Duxton, clavé otro trabajo temporal una semana después. Fui a otro evento de mozo. Esta vez era una entrega de premios a la gente de la construcción vial. Esta vez el salón estaba vestido de gris neutro, igual que los invitados, con trajes. Aburridos, monótonos, duros y derechos, grises, como el pavimento.
El violeta se había esfumado, mágicamente. Era otra vez el Duxton y su gente, sin magia ni fantasía.
Ambicioso de dinero fui otra vez al Duxton. Él es como una caja de sorpresas, nunca sabes con que te vas a encontrar, cosa que secretamente me seduce. Fui. Y esta vez me tope con una cena de gala de militares. Había sido una conferencia de varios días de Defensa Nacional y esa noche era el cierre. La gente esta vez se vestía con trajes negros y algunos de verde pardo, algunos otros de azul mar y otros de azul policía. Los verdes y los azules llevaban sus insignias y condecoraciones, orgullosos, presuntuosos. Los de negro, que eran la gran mayoría, se camuflaban como acostumbran hacer, como ahora no había arbustos y esas cosas se camuflaban entre ellos, entre las alfombras, entre las mesas y las columnas. Siempre de caras cuadradas y pelos rubios, blancos, orgullosos, anchos y jactanciosos.
Vanidosos de sus asuntos, del evento y de sus stands, con fotos de tanques, de balas y de chalecos antibalas, de aviones y de defensa antiaérea, de buques, de submarinos, de misiles, de equipamiento militar y todas esas cosas que gozan de matar. A mi no me gusta la gente que gusta de matar. El mundo seria otro sin estos.
All Blacks.
Recibo un mensaje de texto: “BIG GAME AT STADIUM THIS SATURDAY 19/09, I need BARTENDERS Start @5:00-12pm and WAITERS @4:30pm. please Reply ASAP with NAME & POSITION Westaff”.
A lo que respondí “ok, i will go. matias planas, waiter”. Sencillo y en minúsculas.
Así que próximo sábado, a laburar de mozo al estadio me dije. El sábado me levanté molido por demás y no tenia fuerzas para ir. Pensé: voy muy a pesar mío, me tomo el 40, me bajo en la Railway Station, camino por la rampa hasta el estadio, entro, me pongo el corderoy negro, me chequeo, me dicen que con ese pantalón no puedo trabajar porque tiene que ser de vestir, reniego un tanto, me echan y me voy simulando cara de no feliz, de camino a la salida desvío a las gradas, espero un par de horas y veo el partido, sentadito y gratarola. Era un plan perfecto.
Así que puse en marcha la técnica del pantalón sucio. Fui muy a pesar mío, me tomé el 40, me bajé en la Railway Station, caminé por la rampa hasta el estadio, entré, me puse el corderoy negro, me chequeé, y no me dicen nada del pantalón. Mientras hablo me miro el pantalón para evidenciarlo pero nada, me paro en pose extraña para que lo vean, nada, ya nervioso me rasco las rodillas y entrepiernas para que no haya dudas de lo incorrecto de mi pantalón, pero me dan un delantal largo y me truncan todo el plan. Me cambié muy a pesar mío y me fui a trabajar semidepresivo. Otra cena a todo culo, con copas y muchos cubiertos. Esta era en el cuarto piso, desde los palcos. Mi trabajo, esta vez, era muy sencillo y además había muchos mozos colegas, por lo que después de largo rato me percaté que, en el solo hipotético caso de que me fugue nadie se daría cuenta. A vivo vivo y medio pensé, y nadie se mete con la técnica del pantalón sucio dictaminé. Me fui a la punta, me camuflé con los invitados y vi el partido tranquilo, como un campeón. Partidazo. Ganamos 33 a 6 a los Wallabies de Australia por el Tri Nations. Partidazo como ninguno.
Y mi primo Ma'a Nonu, el 13 de los All Blacks clavó un try digno de mueble, se llevó puesto 5 giles de esos amarillos como los canarios colgados de las pantorrillas y apoyó el fulbo del otro lado de la línea. Trysazo primo.
Y hablando del primo, dos semanas atrás estaba yo muy haciendo sándwiches cuando veo una cara que me resultaba familiar. En eso entra el petizo agrandado del jefe por otra puerta, grandote como nunca, pecho inflado y sonrisita de picante diciendo que Ma'a Nonu, un All Blacks estaba en su panadería. Claro, es el primo! me dije, y a mi que no me gustan esas cosas, pero justificado por estar una isla en medio del océano, puse la cara dura dura, agarre un fibrón negro y gastado que me robé por ahí y una bolsa de papel donde se meten los croissants y fui y le pedí un autógrafo para mi primo Joaquín. Ah, Argentina, Los Pumas me dijo. Si primo, gracias che.
Cocinas.
Pasa que las cocinas son como calles, como rutas, y sobre todo las que son muy concurridas. Y son tan así que es necesario señalizarlas, para que no ocurran accidentes. He estado en cocinas organizadas y concurridas, tanto, que había espejos en las esquinas y señales por todos lados.
Inconscientemente las personas para transitar usan sus instintos de manejo. Pero el problema de las cocinas es que además de concurridas también son internacionales, gente de muchas hablas transitan por ahí, cada una cumpliendo su tarea, entre medio de los olores, de los humos, de las sales, las pimientas, los gritos y los platos, los condimentos y los fuegos. Pero el embrollo se arma cuando cada uno, dependiendo de su país de origen, tiene instinto de manejar por la derecha, como la mayoría de los internacionales, o bien por la izquierda como los locales. Peligroso cuando circulamos con atestadas bandejas.
Hippies.
Y me gustaría hablar de tantas cosas... hasta de Pink Floyd, y de lo fácil que es la vida y de lo difícil que la hacemos.
Es tan sano y sublime dejar(se) fluir, con confianza, seguro. El piso siempre es acolchonado, nunca tan duro y áspero como tememos.
A veces tengo ataques de lucidez y entiendo, lo veo, está tan enfrente que lo puedo tocar pero nunca agarrar, no se puede guardar para asirlo en caso de necesidad, pero es tan claro cuando se ve, es tan fácil esta vida que se me pone la piel de gallina. Y entiendo esto y me lo repito una u otra vez, lento, despacito y sentido para recordarlo la próxima vez que ande por ahí, con miedos, con dudas. La vida es tan linda y disfrutable, el sol y Pink Floyd. Las guitarras y respirar.
Y hasta en la ciudad de Wellington hay hippies. De pelos largos, blancos y ondulados, porque mucha es gente grande, aquellos que subsistieron de los setenta, pero también los hay jóvenes, con los que comparten principios y pelos. Unidos como por un puente que saltea generaciones y oficinas. Hippies. Descalzos ellos, pisando texturas, hippies que siempre bailan, como respondiéndole a las guitarras, es tan hermosa mi ciudad y Pink Floyd.
Tsunami.
Pasó en Samoa. Samoa es una isla del pacifico que esta como a unos 3 mil kilómetros de nueva zelanda. Si bien en NZ no repercutió en absoluto, en Samoa fue desastroso. Todo comenzó con un terremoto zarpado que llevo al tsunami y provocó más de 100 muertos y miles de familias damnificadas.
Esto a su vez provocó dos terremotos en Sumatra, Indonesia que dejo más de 3000 personas sepultadas. Y después dos tifones que repercutieron en Filipinas y Vietnam.
El estar tan cerca de estos países, y sobre todo estar mucho mas relacionado por conocer gente nativa, o bien amigos que viajaron por allá, hace que las noticias sean aun más crudas y dolorosas.
Evacuación del museo.
Fui al museo de Wellington. Era domingo de tarde y estaba off.
Entré y deambule recorriendo. Era muy interesante, hablaba de la ciudad y de su historia, de cómo vivían antes, de calles de tierra y hasta de un barco hundido donde murió mucha gente, “The Wahine disaster”. Pasé algo más de hora y media bajo la luz tenue que ambientaba el museo. Salí por una puerta que daba a un ascensor externo, bajé y cuando salí del ascensor había dos puertas, una cerrada y la otra. Fui por la otra. Era de esas que apretás la barra a la altura de la cintura para que se abra. Apreté la barra a la altura de la cintura y se abrió. En ese mismo instante empezaron a sonar las alarmas de todo el museo. Era la puerta de emergencias para incendios. Mareado me metí al museo y todos corrían, claro había un supuesto incendio. El staff del museo evacuaba la gente, me camuflé con los evacuados simulando estar preocupado por mi seguridad y desaparecí. Perdón.
Fotos.
Y con sangre caliente y burbujas de a borbotones decidí hacer fotos para vender. Vamos a ver que pasa pensé en uno de los momentos, y con las fotos que venía sacando con mi cámara que tanto quiero, hice cuadros. Compré marcos, imprimí las fotos, robé clavos y me junté con algunas herramientas. Así lidié y las armé. Hablé con el petizo de Jean Louis de donde trabajo y en el salón de arriba colgué mis fotos. Se veían lindas. Puse tarjetas, me llamaron y vendí un par de ellas. Así que requete contento. Chocho.
Fepi.
Bueno, acá nada, solo compartir unos premios que gané con la agencia .JPG con los trabajos del año pasado en el FEPI (Festival Publicitario del Interior).
3 oros, 1 plata, dos menciones y un gran prix. Así que desde la distancia muy contento.
Van algunos links de los trabajos (hacer click en los nombres):
Diseño 1, Diseño 2, Diseño 3, Diseño 4
Tv notas.
Amigos.
Y las despedidas se apalean con tés calientes, con chocolate y con leños en el hogar, pero sobre todo con más abrazos a los que quedan. Como para sacarse ese gusto amargo. Que duele, que pincha. Para hacerlo mas llevadero, un poquitito mas leve, hasta que se asimile, de a poco.
Gracias por todo Ro, Tincho, Gordo, Tio, Nacho, Fanny, Aguse, Juampi, Coqui, Ceci, Carla, Marianus, Nico, Chelo, Cristian, Mike, Tano, Marce, Fede, Coty, Alvaro, Carla, buen viaje.
Nuevas fotos en el space: http://matiplanas.spaces.live.com/ Y algunas menos en Facebook.
Besos, abrazos, apretones y albricias.
desde los perejiles,
matias
Fe de erratas. En la linea 711 (o por ahi) dice: ..."Aguse, Juampi"... Donde debe decir ..."y a mis queridos amigos, Aguse El Que Me Enseño A Secar y Juampi El Que Me Tapaba Los Charcos. Ambos maravillosos porsupuesto."
(edición 28/10/09)




jueves, 27 de agosto de 2009
Hola che 10 - 27 de Agosto 2009
(Como el Diego. Hola Diego. De diez che).
Ciudad.
Y una de las tantas mañanas tuve la verde y crédula sensación que este invierno se mandaba a mudar. Prescindí de guantes y la bufanda hasta se tomo un off. Mi ciudad empieza a cambiar de a poquito y día a día, ahora despierta antes y se acuesta después. Esta más viva y animada que antes, presiento que nos vamos a llevar aun mejor.
Y una de las tantas tardes salí antes de mi trabajo. Que 17hs ni ocho cuartos, salí a las 15hs en punto. Iba caminando los 25 minutos de los 40 en total que me separan de mi casa. Ahí iba, yendo. Yendo por el waterfront, a ese que llamaríamos costanera si fuese en Córdoba, ahí donde venderían choripanes si estuviésemos en argentina. Pero acá no hablan español ni comen choripanes asíque ahí iba, por el waterfront. Pasaban cosas, pasaba gente exótica (para acá y para allá), el sol flotaba calido, naranja y sociable, el aire vagaba fresco. Era la combinación correcta para sentarse en un bar a tomar una cerveza de las que empañan vidrios, igual seguí, mas gente exótica rondaba, algunos hasta con remeras verdes y rojas; Había gaviotas que paseaban, rollers y skates que rodaban, sin viento como contadas veces, el puerto a la vista, ahora una chaqueta de leopardo pero fucsia se acerca, sinónimos de tranquilidad y quietud flotan en el aire, y de a ratos silencios rotos por nuevas músicas. Extenuado pero dichoso desvié del camino a casa, tome el de la izquierda, el que va como para allá, para Oriental Bay. Había visto el relucir de la playa desde el otro lado de la bahía y me había hipnotizado, era oro fantaseé. Después de los últimos minutos pise la arena y me deje derrumbar, como los castillos del mismo material. Que hermosa siesta, de sueños de olas y cangrejos.
Trabajo.
En el mismo lugar, en Thorndon. Y aun lidiando con hornos y maquinas que cocinan, con calores y fríos, con olores y líquidos. Batallo con harinas y grasas (igual que los gordos). A veces también trabajo de panadero. No mucho, pero lo suficiente para codearme con Baguette, Croissant y Felipe. Soporto franceses, y que se metan la fraternidad por el culo. La libertad es buena gente pero hay quienes dicen que es mentira. No soy libre porque no puedo irme a la playa a soñar con olas y cangrejos por lo que pienso que es cierto. Y la igualdad, esa si que es una gran gran mentira, patrañas. Mentiras todas. Revoluciones de plástico.
Y limpié pisos, paredes y techos y pensé: menos mal que no tienen más lados. Más bien, menos mal que vivimos en cubos y no en tetraedros.
Pero bueno, de todas formas ya le agarré la mano y es un trabajo más que me acerca día a día a 10mil kilómetros de acá. Y además ya se donde están las cámaras que filman por eso me escondo de ellas para hacer mis felonías.
Ya que estoy en la cocina: pasó que entendí que todas las recetas llevan huevos. Todo lo que hago, desde mi trabajo hasta salir, hablar, hacer un trabajo temporal, hacer las compras, emprender un viajecito o cocinar, todo lleva huevo. Las cosas se hacen con huevos y muchos de ellos. Como el omelette, como el flan, como la mayonesa. Como la vida. Comamos. Provecho.
Hablando de huevos, los franceses me los tienen al plato.
Y me acuerdo cuando en el cole vimos las diferencias entre Asia, Hacia, Hacía, Asía. Me resultaba algo confuso pero ahora todo es tan claro. Asia! Zanahoria mía!
Zanahoria, huevos, omelettes y mayonesa.
Colectiveros.
Los colectiveros son unos hijos de puta. Acá y allá. Con la única gente que tuve problemas es con esos. O me cagan y me cobran el pasaje al doble o me putean porque no les doy cambio. Pero idiota, no sabes que el cajero no da menos de 20 y que para colmo soy extranjero?
Esta mañana me pelee con uno de esos porque no me quería llevar porque no tenía cambio, después de discutir le dije “fuck you” y me baje. Pero salió un pibazo que me pagó el ticket. Pibe piola, colectivero pelotudo.
Gente que corre, aun de noche.
He visto correr mucha gente de noche, y no porque infrinjan leyes para luego darse a la fuga, es solo que Nueva Zelanda es un país realmente deportista. Mucha gente, muchísima hace deporte. Desde rugby por supuesto a escalada, remo, críquet (lo mas aburrido del mundo), ciclismo, correr, etc. La gente sin importar la edad corre. Va para allá, viene para acá y vuelve a ir para allá.
Un par de veces fui a trabajar aun de noche, como a las 6 de la mañana, y a esas horas de dormir gente que corría. Señores y señoras de unos cincuenta, sesenta o algunos años mas trotaban como olvidados de su edad y olvidados de que la gente grande no hace esas cosas.
Este país también se caracteriza por aventurero, deportes extremos y creadores del Bungy, paracaidismo, escaladores y trekkineros a lo pelotudo está lleno de casas que venden asuntos para outdoor, y más aun, lugares para hacerlo. Un país más que joven y virgen, rico y variado, con selvas, glaciares, playas, desiertos, montañas y lagos.
Ya desde niños. Las plazas y juegos pensados para ellos son realmente sofisticados. Todos, hasta en el pueblo mas infame (que los hay y que los viví) existen plazas y espacios con juegos que incluyen palestras y pequeñas construcciones con diferentes recorridos para subir, escalar, bajar, saltar, colgar. Pequeñas obras de ingeniería (por ingeniosas) para pequeños futuros viejos que correrán de a las horas de dormir.
Conejo.
Y me comí un pie de conejo. Digamos, no una pata de conejo, sino un pastelito de conejo. Un tierno el orejudo.
Surfing the mountain.
Necesité un respiro y elegí aire frío. Respiré -10º y nieve, respiré aguas y respiré esquíes junto con montañas, copos y blancura. Respiré amigos, respiré adrenalina y velocidad, respiré hielo y peligro, respiré bajadas pronunciadas y aerosillas.
Fueron tres días en Mount Ruapehu en casa de los chicos, de los ladrones, Tincho y Santi. Nunca el adjetivo calido tomo tanto significado como cuando me acuerdo de esa casa. Cálida significa mucho. Que daba calor y que era un refugio. Naranja. Y de leños a la tarde.
El esquí increíble. Desde la pista de tontos tontos hasta la cúspide de la montaña. Todo en tres días, como lo diría el cronograma perfecto. Y desde allá arriba todo allá abajo. Con un camino desafiante y empinado como nada al frente antes, peligroso. Y uno con patas totalmente antinaturales y una lesión preocupante en la rodilla del segundo día. A veces el miedo frena pero nada mas lindo que ser libre y despreocupado. Cuesta abajo. Eso pasó.
Respiré.
Gomitas.
Aun no descubrí porque razón pero en la calle está plagado de gomitas para el pelo. Advierto no menos de 15 por día.
Idioma.
Inglés obviamente. Bueno, en mi caso es nada avanzado, así que todos los días me cago a trompadas, a veces salgo mejor parado a veces no tanto.
El tema del idioma es jodido. Complicado y confuso. Siempre, diga lo que diga el inglesparlante que esta al frente la respuesta es “yeah yeah, ahhh, ok ok, yeap”.
La cosa se complica cuando te piden tu opinión acerca de dios y tu respuesta es yeah yeah con cara estándar. Algunos pensaran que soy muy buen tipo. Siempre digo que si, de esas personas que tienen el si fácil y el no difícil. No señor, pasa que no entiendo un ojete cuando me habla.
Igual hay veces que ya me molesta el tema este. Es tan difícil concebir que a veces no entiendo?
Digamos, no se dan cuenta que a veces no entiendo un choto?, que mi respuesta a lo que acaban de decir no tiene coherencia alguna?, Si estas hablando de la situación sociopolítica actual y te respondo con el estado del clima es que claramente no entendí. Si sabes que no hablo el mismo idioma que sentido tiene hablar a semejante velocidad?, y el colmo de la falta de sentido común (cosa que me pone muy nervioso), entre que hablan rápido, cerrado, mal y abreviado se tapan la boca y hacen ruido.
Pero oime, me estas tomando el pelo oye?
Para colmo hay gente que le mete cero empeño.
(Situación real en la recepción del hostel entre el recepcionista justamente y yo).
Yo: Hi, Im looking for accomodation (con una pronunciación no perfecta pero casi y además una sonrisa).
Idiota: Im sorry?
Yo: Hi, Im looking for accomodation (con una pronunciación no perfecta pero casi y sin sonrisa).
Idiota: What???¿?¿?¿?
Yo: IM LOOKING FOR ACCOMODATION (con pronunciación aun mejorada y ceño fruncido).
Idiota: Im sorry, I cant understand you, (y desde la silla que estaba sentado se tira como para atrás y abriendo los brazos, como dándose por vencido)
Yo, ya muy irritado: IM LOOKING FOR ACCOMODATION!!!!, A – CCO - MO - DA - TION!!!!
Idiota: What are you looking for?
Yo, algo furioso: You know, a bed!, for sleep!! (incluyendo todo tipo de señas y caras).
Idiota: Ahhhhhh!, you are looking for accomodation!!
En esta parte pondría todos los insultos que se me ocurrieron, cosa que no voy a hacer por falta de espacio en los servidores.
Veamos, desglosemos:
1. Estas trabajando en un hostel donde va un montón de gente de todo el mundo.
2. Existe gente que no habla tu mismo idioma. Resulta que el ingles, ni siquiera el ingles, TU idioma no es el único existente.
3. Mi pronunciación fue muy buena y además la frase sencilla y corta.
4. Sos el recepcionista, como te vas a dar por vencido al tercer intento con un cliente (y que cliente papa).
5. Tengo cara de sueño, obvio que necesito dormir.
6. Estas trabajando en un hostel, que carajo te voy a pedir? Clavos????
Otra que el colectivero.
Precios.
Los precios, en la isla, carecen de lógica. Es una verdad.
Varían de 0,10 centavos a 1 millón como si de nada se tratase. Señor, esta jugando con mi bolsillo, no se da cuenta?.A veces pienso que los ponen al azar, o bien con una ruleta llena de numeritos y en el que cae cae; o bien preguntándole al mas cara de pelotudo “decidme un numero del 0,1 a 1 millón”.
Así los precios de las cosas son totalmente caprichosos. Promociones que duran un fin de semana o quizás menos existen cotidianamente y descuentos del 50%, o más, son muy comunes y reales de a de verdad.
Caso 1. Quería imprimir fotos (de macho nomás). Voy a la casa oficial de Sony, sale 1.25nz. Voy al local de la esquina, 3nz (¡!). Voy a la casa de al lado, 6nz (¡!!!!!!!!!!). Voy en frente de casa, 0,75nz……
Caso 2. Acá a la vuelta hay un local de bicis. Una de ellas, muy linda aunque de calidad media comparada con sus amigas, ella sale 1600nz. Ahora está en promoción a 799nz (¡!). A la vuelta pero para el otro lado hay un Cash Converter, venden cosas usadas y teóricamente re baratas. Venden bicis también. Una notablemente mas chota que la anterior sale 900nz (y usada (¡!!)). Los chicos compraron un auto a 800nz (¡!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!).
Caso 3. Un pasaje de avión Wellington-Auckland sale 250nz o bien 39nz…
Caso 4. El Kg. de tomate sale 10nz el kilo!
Trabajos temporales.
Hay varias agencias que proveen trabajos temporales. De un día, quizás dos, quizás un finde o algo más. Los trabajos varían de rubro pero ni tanto, casi siempre hospitality, pero siempre de mierda. Mandan txts y si te va respondes, sino te haces el boludo.
Cada trabajo es un mundo. Es gente nueva, lugares nuevos, responsabilidades nuevas. Hasta ahora trabajé de bartender en un bar en el estadio, de runner en el bar del museo, de night porter en un hotel, de housekeeping en otro hotel, mozo de un evento en otro hotel (si, hay muchos hoteles) y esas giladas.
En el último laburillo, el de mozo en un evento tuve la misma sensación que todos los demás, desconcierto total. Llegas, te dicen que te pongas la chaqueta, la buscas y no tiene botones, al parecer usan los botones aparte, no encuentro botones, los busco y los busco. Empiezo a ir de un lugar a otro, consigo unos que están en otra chaqueta de no se quien, matanga. Me la pongo y salgo al ruedo, me dan una bandeja con 7 bebidas de diferentes colores, 11 vasos y copas en total diferentes entre si. Me dicen mientras señalan una y otra “This sño bnc, tu piu, tnger, bubbles, net, oney, yus. Lets go”. Salgo sin entender nada. Mucha gente vestida para congreso y yo vestido como muñeco. A meterle huevos, como a la mayonesa. Con mi equilibrio natural con la bandeja, 4 vasos y 7 copas ahí voy. La gente se agrupa de 3 a 5 personas, les paso cerca y les pongo cara de “tomas algo che?”, algunos ponen cara de no y algunos manotean uno de los tantos vasos sonriseando. Los mas fastidiosos preguntan, “do you have chardonnay please?” y ahí es cuando empiezo a sudar. “Yes, of course, this one” y señalo uno al azar, me dice que los Chardonnay no tienen ese color, se ve que le señale un tinto y el Chardonnay era blanco. Acabo de recopilar información valiosa, adivinar las 7 bebidas de la bandeja es como resolver un Sudoku pienso. Chardonnay = color blanco. Bien. El jugo de naranja lo distingo, perfecto, vamos 2 de 7. Otro mozo colega me hace un finito, lo detengo y le pregunto solamente acerca de cual cerveza era cual, me dice “This one is Tui y blablabla” entiendo la primera parte de su respuesta pero me sirve. Sigo caminando con la misma estrategia pero mejorada: ahora paso cerca de los grupos de 3 a 5 personas con cara de “tomas algo che?, por favor no preguntar”. Me sacan copas, de pelos, esta bandeja está pesando menos. Agarro un par de vasos vacíos y me voy a la cocina, buen pretexto para exhalar. Llego, dejo los vasos vacíos donde van y agarro una bandeja nueva, pregunto como al paso “Im sorry, this one is Chardonnay, right?”, me responden que no, que son las copas que están al lado del jugo (el cual ya distingo), uh, buenísimo. Ya se cual es el Chardonnay, el jugo y la cerveza marca Tui. Salgo al ruedo de nuevo, a rodar, ofrezco jugos y Chardonnayses. Me cuestionan acerca de un Cabernet. Les digo, si, es este y señalo la única copa de tinto que tengo, genial, pegué una mas. Otro mozo va adelante mío, apresuro el paso y lo alcanzo a los pocos metros, le pregunto el nombre de la cerveza que no se el nombre, me lo dice y gracias a tomar tanto de esas cosas entiendo. Doy un par de vueltas lejos de los grupos, necesito aclarar ideas y recordar los nombres para identificar vasos, copas y colores. Mas o menos lo tengo pero un supervisor vigila sagaz desde una lejana esquina así que me acerco a los grupos de nuevo, algunos me alivianan la bandeja. Hago la técnica de los vasos sucios y parto para la cocina. Vamos con bandeja llena de nuevo. Rememoro los nombres, y de a poco voy empezando a tomar confianza, ya mejoro mis caras y respondo sonrisas, puedo ver alguna linda mujer y distingo que toman algunos de los presentes, me duele la mano pero la bandeja ahí esta, siempre paralela al piso, equilibrada. Hasta que resuelvo el acertijo de aquello que me habían dicho al comienzo “This is Sauvignon Blanc, Tui Pure, Steinlager Classic, Bubbles, Cabernet, Chardonnay, Orange Juice. Lets go” Me fijaría en las soluciones de la última pagina pero estoy seguro que esta bien.
En fin. Esto del blog me hace escribir cada día más pelotudeces.
Sigo colgando los hola che en el blog y además cuelgo otras cosas que escribo pero que no mando por mail para no romper tanto las pelotas.
Besos, abrazos, apretones y albricias.
desde la isla recesa,
matias




Ciudad.
Y una de las tantas mañanas tuve la verde y crédula sensación que este invierno se mandaba a mudar. Prescindí de guantes y la bufanda hasta se tomo un off. Mi ciudad empieza a cambiar de a poquito y día a día, ahora despierta antes y se acuesta después. Esta más viva y animada que antes, presiento que nos vamos a llevar aun mejor.
Y una de las tantas tardes salí antes de mi trabajo. Que 17hs ni ocho cuartos, salí a las 15hs en punto. Iba caminando los 25 minutos de los 40 en total que me separan de mi casa. Ahí iba, yendo. Yendo por el waterfront, a ese que llamaríamos costanera si fuese en Córdoba, ahí donde venderían choripanes si estuviésemos en argentina. Pero acá no hablan español ni comen choripanes asíque ahí iba, por el waterfront. Pasaban cosas, pasaba gente exótica (para acá y para allá), el sol flotaba calido, naranja y sociable, el aire vagaba fresco. Era la combinación correcta para sentarse en un bar a tomar una cerveza de las que empañan vidrios, igual seguí, mas gente exótica rondaba, algunos hasta con remeras verdes y rojas; Había gaviotas que paseaban, rollers y skates que rodaban, sin viento como contadas veces, el puerto a la vista, ahora una chaqueta de leopardo pero fucsia se acerca, sinónimos de tranquilidad y quietud flotan en el aire, y de a ratos silencios rotos por nuevas músicas. Extenuado pero dichoso desvié del camino a casa, tome el de la izquierda, el que va como para allá, para Oriental Bay. Había visto el relucir de la playa desde el otro lado de la bahía y me había hipnotizado, era oro fantaseé. Después de los últimos minutos pise la arena y me deje derrumbar, como los castillos del mismo material. Que hermosa siesta, de sueños de olas y cangrejos.
Trabajo.
En el mismo lugar, en Thorndon. Y aun lidiando con hornos y maquinas que cocinan, con calores y fríos, con olores y líquidos. Batallo con harinas y grasas (igual que los gordos). A veces también trabajo de panadero. No mucho, pero lo suficiente para codearme con Baguette, Croissant y Felipe. Soporto franceses, y que se metan la fraternidad por el culo. La libertad es buena gente pero hay quienes dicen que es mentira. No soy libre porque no puedo irme a la playa a soñar con olas y cangrejos por lo que pienso que es cierto. Y la igualdad, esa si que es una gran gran mentira, patrañas. Mentiras todas. Revoluciones de plástico.
Y limpié pisos, paredes y techos y pensé: menos mal que no tienen más lados. Más bien, menos mal que vivimos en cubos y no en tetraedros.
Pero bueno, de todas formas ya le agarré la mano y es un trabajo más que me acerca día a día a 10mil kilómetros de acá. Y además ya se donde están las cámaras que filman por eso me escondo de ellas para hacer mis felonías.
Ya que estoy en la cocina: pasó que entendí que todas las recetas llevan huevos. Todo lo que hago, desde mi trabajo hasta salir, hablar, hacer un trabajo temporal, hacer las compras, emprender un viajecito o cocinar, todo lleva huevo. Las cosas se hacen con huevos y muchos de ellos. Como el omelette, como el flan, como la mayonesa. Como la vida. Comamos. Provecho.
Hablando de huevos, los franceses me los tienen al plato.
Y me acuerdo cuando en el cole vimos las diferencias entre Asia, Hacia, Hacía, Asía. Me resultaba algo confuso pero ahora todo es tan claro. Asia! Zanahoria mía!
Zanahoria, huevos, omelettes y mayonesa.
Colectiveros.
Los colectiveros son unos hijos de puta. Acá y allá. Con la única gente que tuve problemas es con esos. O me cagan y me cobran el pasaje al doble o me putean porque no les doy cambio. Pero idiota, no sabes que el cajero no da menos de 20 y que para colmo soy extranjero?
Esta mañana me pelee con uno de esos porque no me quería llevar porque no tenía cambio, después de discutir le dije “fuck you” y me baje. Pero salió un pibazo que me pagó el ticket. Pibe piola, colectivero pelotudo.
Gente que corre, aun de noche.
He visto correr mucha gente de noche, y no porque infrinjan leyes para luego darse a la fuga, es solo que Nueva Zelanda es un país realmente deportista. Mucha gente, muchísima hace deporte. Desde rugby por supuesto a escalada, remo, críquet (lo mas aburrido del mundo), ciclismo, correr, etc. La gente sin importar la edad corre. Va para allá, viene para acá y vuelve a ir para allá.
Un par de veces fui a trabajar aun de noche, como a las 6 de la mañana, y a esas horas de dormir gente que corría. Señores y señoras de unos cincuenta, sesenta o algunos años mas trotaban como olvidados de su edad y olvidados de que la gente grande no hace esas cosas.
Este país también se caracteriza por aventurero, deportes extremos y creadores del Bungy, paracaidismo, escaladores y trekkineros a lo pelotudo está lleno de casas que venden asuntos para outdoor, y más aun, lugares para hacerlo. Un país más que joven y virgen, rico y variado, con selvas, glaciares, playas, desiertos, montañas y lagos.
Ya desde niños. Las plazas y juegos pensados para ellos son realmente sofisticados. Todos, hasta en el pueblo mas infame (que los hay y que los viví) existen plazas y espacios con juegos que incluyen palestras y pequeñas construcciones con diferentes recorridos para subir, escalar, bajar, saltar, colgar. Pequeñas obras de ingeniería (por ingeniosas) para pequeños futuros viejos que correrán de a las horas de dormir.
Conejo.
Y me comí un pie de conejo. Digamos, no una pata de conejo, sino un pastelito de conejo. Un tierno el orejudo.
Surfing the mountain.
Necesité un respiro y elegí aire frío. Respiré -10º y nieve, respiré aguas y respiré esquíes junto con montañas, copos y blancura. Respiré amigos, respiré adrenalina y velocidad, respiré hielo y peligro, respiré bajadas pronunciadas y aerosillas.
Fueron tres días en Mount Ruapehu en casa de los chicos, de los ladrones, Tincho y Santi. Nunca el adjetivo calido tomo tanto significado como cuando me acuerdo de esa casa. Cálida significa mucho. Que daba calor y que era un refugio. Naranja. Y de leños a la tarde.
El esquí increíble. Desde la pista de tontos tontos hasta la cúspide de la montaña. Todo en tres días, como lo diría el cronograma perfecto. Y desde allá arriba todo allá abajo. Con un camino desafiante y empinado como nada al frente antes, peligroso. Y uno con patas totalmente antinaturales y una lesión preocupante en la rodilla del segundo día. A veces el miedo frena pero nada mas lindo que ser libre y despreocupado. Cuesta abajo. Eso pasó.
Respiré.
Gomitas.
Aun no descubrí porque razón pero en la calle está plagado de gomitas para el pelo. Advierto no menos de 15 por día.
Idioma.
Inglés obviamente. Bueno, en mi caso es nada avanzado, así que todos los días me cago a trompadas, a veces salgo mejor parado a veces no tanto.
El tema del idioma es jodido. Complicado y confuso. Siempre, diga lo que diga el inglesparlante que esta al frente la respuesta es “yeah yeah, ahhh, ok ok, yeap”.
La cosa se complica cuando te piden tu opinión acerca de dios y tu respuesta es yeah yeah con cara estándar. Algunos pensaran que soy muy buen tipo. Siempre digo que si, de esas personas que tienen el si fácil y el no difícil. No señor, pasa que no entiendo un ojete cuando me habla.
Igual hay veces que ya me molesta el tema este. Es tan difícil concebir que a veces no entiendo?
Digamos, no se dan cuenta que a veces no entiendo un choto?, que mi respuesta a lo que acaban de decir no tiene coherencia alguna?, Si estas hablando de la situación sociopolítica actual y te respondo con el estado del clima es que claramente no entendí. Si sabes que no hablo el mismo idioma que sentido tiene hablar a semejante velocidad?, y el colmo de la falta de sentido común (cosa que me pone muy nervioso), entre que hablan rápido, cerrado, mal y abreviado se tapan la boca y hacen ruido.
Pero oime, me estas tomando el pelo oye?
Para colmo hay gente que le mete cero empeño.
(Situación real en la recepción del hostel entre el recepcionista justamente y yo).
Yo: Hi, Im looking for accomodation (con una pronunciación no perfecta pero casi y además una sonrisa).
Idiota: Im sorry?
Yo: Hi, Im looking for accomodation (con una pronunciación no perfecta pero casi y sin sonrisa).
Idiota: What???¿?¿?¿?
Yo: IM LOOKING FOR ACCOMODATION (con pronunciación aun mejorada y ceño fruncido).
Idiota: Im sorry, I cant understand you, (y desde la silla que estaba sentado se tira como para atrás y abriendo los brazos, como dándose por vencido)
Yo, ya muy irritado: IM LOOKING FOR ACCOMODATION!!!!, A – CCO - MO - DA - TION!!!!
Idiota: What are you looking for?
Yo, algo furioso: You know, a bed!, for sleep!! (incluyendo todo tipo de señas y caras).
Idiota: Ahhhhhh!, you are looking for accomodation!!
En esta parte pondría todos los insultos que se me ocurrieron, cosa que no voy a hacer por falta de espacio en los servidores.
Veamos, desglosemos:
1. Estas trabajando en un hostel donde va un montón de gente de todo el mundo.
2. Existe gente que no habla tu mismo idioma. Resulta que el ingles, ni siquiera el ingles, TU idioma no es el único existente.
3. Mi pronunciación fue muy buena y además la frase sencilla y corta.
4. Sos el recepcionista, como te vas a dar por vencido al tercer intento con un cliente (y que cliente papa).
5. Tengo cara de sueño, obvio que necesito dormir.
6. Estas trabajando en un hostel, que carajo te voy a pedir? Clavos????
Otra que el colectivero.
Precios.
Los precios, en la isla, carecen de lógica. Es una verdad.
Varían de 0,10 centavos a 1 millón como si de nada se tratase. Señor, esta jugando con mi bolsillo, no se da cuenta?.A veces pienso que los ponen al azar, o bien con una ruleta llena de numeritos y en el que cae cae; o bien preguntándole al mas cara de pelotudo “decidme un numero del 0,1 a 1 millón”.
Así los precios de las cosas son totalmente caprichosos. Promociones que duran un fin de semana o quizás menos existen cotidianamente y descuentos del 50%, o más, son muy comunes y reales de a de verdad.
Caso 1. Quería imprimir fotos (de macho nomás). Voy a la casa oficial de Sony, sale 1.25nz. Voy al local de la esquina, 3nz (¡!). Voy a la casa de al lado, 6nz (¡!!!!!!!!!!). Voy en frente de casa, 0,75nz……
Caso 2. Acá a la vuelta hay un local de bicis. Una de ellas, muy linda aunque de calidad media comparada con sus amigas, ella sale 1600nz. Ahora está en promoción a 799nz (¡!). A la vuelta pero para el otro lado hay un Cash Converter, venden cosas usadas y teóricamente re baratas. Venden bicis también. Una notablemente mas chota que la anterior sale 900nz (y usada (¡!!)). Los chicos compraron un auto a 800nz (¡!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!).
Caso 3. Un pasaje de avión Wellington-Auckland sale 250nz o bien 39nz…
Caso 4. El Kg. de tomate sale 10nz el kilo!
Trabajos temporales.
Hay varias agencias que proveen trabajos temporales. De un día, quizás dos, quizás un finde o algo más. Los trabajos varían de rubro pero ni tanto, casi siempre hospitality, pero siempre de mierda. Mandan txts y si te va respondes, sino te haces el boludo.
Cada trabajo es un mundo. Es gente nueva, lugares nuevos, responsabilidades nuevas. Hasta ahora trabajé de bartender en un bar en el estadio, de runner en el bar del museo, de night porter en un hotel, de housekeeping en otro hotel, mozo de un evento en otro hotel (si, hay muchos hoteles) y esas giladas.
En el último laburillo, el de mozo en un evento tuve la misma sensación que todos los demás, desconcierto total. Llegas, te dicen que te pongas la chaqueta, la buscas y no tiene botones, al parecer usan los botones aparte, no encuentro botones, los busco y los busco. Empiezo a ir de un lugar a otro, consigo unos que están en otra chaqueta de no se quien, matanga. Me la pongo y salgo al ruedo, me dan una bandeja con 7 bebidas de diferentes colores, 11 vasos y copas en total diferentes entre si. Me dicen mientras señalan una y otra “This sño bnc, tu piu, tnger, bubbles, net, oney, yus. Lets go”. Salgo sin entender nada. Mucha gente vestida para congreso y yo vestido como muñeco. A meterle huevos, como a la mayonesa. Con mi equilibrio natural con la bandeja, 4 vasos y 7 copas ahí voy. La gente se agrupa de 3 a 5 personas, les paso cerca y les pongo cara de “tomas algo che?”, algunos ponen cara de no y algunos manotean uno de los tantos vasos sonriseando. Los mas fastidiosos preguntan, “do you have chardonnay please?” y ahí es cuando empiezo a sudar. “Yes, of course, this one” y señalo uno al azar, me dice que los Chardonnay no tienen ese color, se ve que le señale un tinto y el Chardonnay era blanco. Acabo de recopilar información valiosa, adivinar las 7 bebidas de la bandeja es como resolver un Sudoku pienso. Chardonnay = color blanco. Bien. El jugo de naranja lo distingo, perfecto, vamos 2 de 7. Otro mozo colega me hace un finito, lo detengo y le pregunto solamente acerca de cual cerveza era cual, me dice “This one is Tui y blablabla” entiendo la primera parte de su respuesta pero me sirve. Sigo caminando con la misma estrategia pero mejorada: ahora paso cerca de los grupos de 3 a 5 personas con cara de “tomas algo che?, por favor no preguntar”. Me sacan copas, de pelos, esta bandeja está pesando menos. Agarro un par de vasos vacíos y me voy a la cocina, buen pretexto para exhalar. Llego, dejo los vasos vacíos donde van y agarro una bandeja nueva, pregunto como al paso “Im sorry, this one is Chardonnay, right?”, me responden que no, que son las copas que están al lado del jugo (el cual ya distingo), uh, buenísimo. Ya se cual es el Chardonnay, el jugo y la cerveza marca Tui. Salgo al ruedo de nuevo, a rodar, ofrezco jugos y Chardonnayses. Me cuestionan acerca de un Cabernet. Les digo, si, es este y señalo la única copa de tinto que tengo, genial, pegué una mas. Otro mozo va adelante mío, apresuro el paso y lo alcanzo a los pocos metros, le pregunto el nombre de la cerveza que no se el nombre, me lo dice y gracias a tomar tanto de esas cosas entiendo. Doy un par de vueltas lejos de los grupos, necesito aclarar ideas y recordar los nombres para identificar vasos, copas y colores. Mas o menos lo tengo pero un supervisor vigila sagaz desde una lejana esquina así que me acerco a los grupos de nuevo, algunos me alivianan la bandeja. Hago la técnica de los vasos sucios y parto para la cocina. Vamos con bandeja llena de nuevo. Rememoro los nombres, y de a poco voy empezando a tomar confianza, ya mejoro mis caras y respondo sonrisas, puedo ver alguna linda mujer y distingo que toman algunos de los presentes, me duele la mano pero la bandeja ahí esta, siempre paralela al piso, equilibrada. Hasta que resuelvo el acertijo de aquello que me habían dicho al comienzo “This is Sauvignon Blanc, Tui Pure, Steinlager Classic, Bubbles, Cabernet, Chardonnay, Orange Juice. Lets go” Me fijaría en las soluciones de la última pagina pero estoy seguro que esta bien.
En fin. Esto del blog me hace escribir cada día más pelotudeces.
Sigo colgando los hola che en el blog y además cuelgo otras cosas que escribo pero que no mando por mail para no romper tanto las pelotas.
Besos, abrazos, apretones y albricias.
desde la isla recesa,
matias




viernes, 14 de agosto de 2009
Notas 1.
Madres.
Mi madre siempre me dijo que aprovechara los viajes. Y si bien se refería a que cuando vaya para la cocina lleve los platos entendí lo que quise. Asíque me puse a viajar. Llegue a Nueva Zelanda, un viaje a lo lejos, a mi primer destino y también mi base. De acá en adelante solo lavaré platos para seguir viajando, solo cortaré ramitas y sacaré frutas para conocer, solo sacaré duraznos con carozo para volar y solo fregaré pisos para explorar. Pasa que viajar se siente tan vivo, ahí, yendo, viniendo, hablando, despegándose, sin rutinas. Se siente tan vivo uno. Vivamos, viajemos, llevemos platos, los dejemos en algún lugar cualquiera y los pasemos a buscar mas tarde, los llevemos a otro lado, pasemos la vida entera llevando platos de aquí para allá. Vivamos.
Adolescentes.
(Hace poco fui a la Wellington High School a averiguar por un curso de ingles. Era de re mañana y estaba cerrado. Así que tuve que esperar media hora. Aproveché y me metí en el colegio a ver que había. Vi lo que sigue).
Adolesentes de los que adolescen. De los de 14 mas o menos. Manadas de ellos. Punks auspiciados por QuickSilver y Vans. Siempre gorros, siempre auriculares, siempre capuchas. Saludos que parecen coreografias de manos, Siempre movimientos de hip hop, de rap al compás de una música que todos parecen oir. Siempre poco vestidos, con mallas largas como casi pantalones. Aunque frío, remeras. Aunque frío y lluvia, polleras cortas y calzas negras con huecos. Elastizados otra vez, con huecos otra vez, y otra vez pelos largos. Todo se recicla, hasta la gente
La chicharra y el buzo rojo.
Quizas se sentia amenazada. Quizas estaba aburrida. Yo trabajaba pero al parecer ella no lo sabia o no le importaba.
Con delirios de toro o sin ellos era (yo) su objetivo. Volaba veloz por el espacio aereo que me correspondía. Primero hacía una vuelta de reconocimiento. La hacia con un zumbido a menor volumen del normal, supongo que para no despertar alerta. Luego, y tomando distancia, quizas para tardar mas en llegar a su objetivo y hacerse de valor o simplemente para tomar mayor velocidad, atacaba. Decidida como nada en este mundo. Seguramente con los ojos ya doloridos por fijar obsesivamente su mirada en mi buzo. A gran velocidad, aunque el viento estuviese en contra arremetia contra mi.
Dudo cual era su fin puntualmente. Si matarme, hacerme caer o tan solo lastimarme. De todas formas tuve la inmensa suerte de salir ileso.
Asi y todo mañana tengo que ir a trabajar, es mi deber. Tengo miedo.
Donde los ingenieros mopean.
Está todo tan pensado. Tan.
Todo, cualquier cosa sin importar su tamaño ni función fue pensado previamente. Como engranajes. Todos ellos están limpitos, aceitados y con ganas de trabajar. Desde un escalón hasta las rutas, desde un artista callejero hasta el sistema de recolección de basura.
Las cosas, al parecer funcionan, y no es poca cosa. Todo marcha "tan" que los buenos lugares siempre están ocupados y hasta parece que nuestra viveza criolla es insuficiente para filtrar el sistema. Los ingenieros tienen que mopear, ese es su lugar, es el lugar para un inmigrante. Es tan solo otro fragmento de la maquinaria, pero no se confunda engranaje amigo que usted va en la parte de abajo. La inmigración hace falta, claro que si, pero siempre medida y controlada, en su lugar. Sin desbordes. Vengan ingenieros, vengan que hasta les damos visa. Siempre hay pisos para mopear.
Dialogo.
A - De que es el jugo?
B - No se, de algún berry.
C - Es de Black Berry.
B - No, Chuck Berry.
C - No, es de Barry White.
A - Es de Chuck Norris.
B - Si, mas bien de la señora Norris a juzgar por el color.
A - Con razón!, me resulta algo astringente.
C - Que es "astringente"?
B - Viene del verbo transitivo "astringir".
A - Yo astrinjo, tu astringes, vosotros astringeis.
C - Yo no astrinjo. Pero a veces tullo.
A - Que es "tullo"?
B - Viene del verbo irregular "tullir".
C - Yo tullo, tu tulles, vosotros tulleis.
A - Tú tulles, yo astrinjo.
B - Astronjo.
C - En el restaurante: "Oiga, señorita, me trae unos astronjos por favor?"
A - A mi no me gustan los congronjos.
B - Cangrejos quisiste decir?
A - Pero vos quien sos, el google que me querés corregir?
C - Vos siempre justificando todo, siempre sigiloso, mintiendo. Que tenés para ocultar?
A - En realidad yo no fui, fue ella.
B - No es cierto! Todo pasó en tu cabeza.
C - Pero como fueron las cosas?
A - Primero la rueda, después Elvis y después el triangulo de la vida.
B - Esa cadena no me la mandaron.
C - A mi me llego una, era de Sprayette. Vendían un curso de spiking clirli.
A - En la primera clase ves el nombre del curso.
B - Mi amigo compro el Tuchin Clirli. Es ciego.
C - Hasta mañana.
Mi madre siempre me dijo que aprovechara los viajes. Y si bien se refería a que cuando vaya para la cocina lleve los platos entendí lo que quise. Asíque me puse a viajar. Llegue a Nueva Zelanda, un viaje a lo lejos, a mi primer destino y también mi base. De acá en adelante solo lavaré platos para seguir viajando, solo cortaré ramitas y sacaré frutas para conocer, solo sacaré duraznos con carozo para volar y solo fregaré pisos para explorar. Pasa que viajar se siente tan vivo, ahí, yendo, viniendo, hablando, despegándose, sin rutinas. Se siente tan vivo uno. Vivamos, viajemos, llevemos platos, los dejemos en algún lugar cualquiera y los pasemos a buscar mas tarde, los llevemos a otro lado, pasemos la vida entera llevando platos de aquí para allá. Vivamos.
Adolescentes.
(Hace poco fui a la Wellington High School a averiguar por un curso de ingles. Era de re mañana y estaba cerrado. Así que tuve que esperar media hora. Aproveché y me metí en el colegio a ver que había. Vi lo que sigue).
Adolesentes de los que adolescen. De los de 14 mas o menos. Manadas de ellos. Punks auspiciados por QuickSilver y Vans. Siempre gorros, siempre auriculares, siempre capuchas. Saludos que parecen coreografias de manos, Siempre movimientos de hip hop, de rap al compás de una música que todos parecen oir. Siempre poco vestidos, con mallas largas como casi pantalones. Aunque frío, remeras. Aunque frío y lluvia, polleras cortas y calzas negras con huecos. Elastizados otra vez, con huecos otra vez, y otra vez pelos largos. Todo se recicla, hasta la gente
La chicharra y el buzo rojo.
Quizas se sentia amenazada. Quizas estaba aburrida. Yo trabajaba pero al parecer ella no lo sabia o no le importaba.
Con delirios de toro o sin ellos era (yo) su objetivo. Volaba veloz por el espacio aereo que me correspondía. Primero hacía una vuelta de reconocimiento. La hacia con un zumbido a menor volumen del normal, supongo que para no despertar alerta. Luego, y tomando distancia, quizas para tardar mas en llegar a su objetivo y hacerse de valor o simplemente para tomar mayor velocidad, atacaba. Decidida como nada en este mundo. Seguramente con los ojos ya doloridos por fijar obsesivamente su mirada en mi buzo. A gran velocidad, aunque el viento estuviese en contra arremetia contra mi.
Dudo cual era su fin puntualmente. Si matarme, hacerme caer o tan solo lastimarme. De todas formas tuve la inmensa suerte de salir ileso.
Asi y todo mañana tengo que ir a trabajar, es mi deber. Tengo miedo.
Donde los ingenieros mopean.
Está todo tan pensado. Tan.
Todo, cualquier cosa sin importar su tamaño ni función fue pensado previamente. Como engranajes. Todos ellos están limpitos, aceitados y con ganas de trabajar. Desde un escalón hasta las rutas, desde un artista callejero hasta el sistema de recolección de basura.
Las cosas, al parecer funcionan, y no es poca cosa. Todo marcha "tan" que los buenos lugares siempre están ocupados y hasta parece que nuestra viveza criolla es insuficiente para filtrar el sistema. Los ingenieros tienen que mopear, ese es su lugar, es el lugar para un inmigrante. Es tan solo otro fragmento de la maquinaria, pero no se confunda engranaje amigo que usted va en la parte de abajo. La inmigración hace falta, claro que si, pero siempre medida y controlada, en su lugar. Sin desbordes. Vengan ingenieros, vengan que hasta les damos visa. Siempre hay pisos para mopear.
Dialogo.
A - De que es el jugo?
B - No se, de algún berry.
C - Es de Black Berry.
B - No, Chuck Berry.
C - No, es de Barry White.
A - Es de Chuck Norris.
B - Si, mas bien de la señora Norris a juzgar por el color.
A - Con razón!, me resulta algo astringente.
C - Que es "astringente"?
B - Viene del verbo transitivo "astringir".
A - Yo astrinjo, tu astringes, vosotros astringeis.
C - Yo no astrinjo. Pero a veces tullo.
A - Que es "tullo"?
B - Viene del verbo irregular "tullir".
C - Yo tullo, tu tulles, vosotros tulleis.
A - Tú tulles, yo astrinjo.
B - Astronjo.
C - En el restaurante: "Oiga, señorita, me trae unos astronjos por favor?"
A - A mi no me gustan los congronjos.
B - Cangrejos quisiste decir?
A - Pero vos quien sos, el google que me querés corregir?
C - Vos siempre justificando todo, siempre sigiloso, mintiendo. Que tenés para ocultar?
A - En realidad yo no fui, fue ella.
B - No es cierto! Todo pasó en tu cabeza.
C - Pero como fueron las cosas?
A - Primero la rueda, después Elvis y después el triangulo de la vida.
B - Esa cadena no me la mandaron.
C - A mi me llego una, era de Sprayette. Vendían un curso de spiking clirli.
A - En la primera clase ves el nombre del curso.
B - Mi amigo compro el Tuchin Clirli. Es ciego.
C - Hasta mañana.
sábado, 18 de julio de 2009
Hola che 9 - 20 de julio 2009
Que tul.
Antes que nada:
Clavé un blog. Culpa de un amigo sucumbí. Todos los holas cheses están colgados ahí. Del 1 al 9. Los voy a colgar y además los voy a seguir mandando por mail, cosa de romper bien las pelotas.
Casa. 1.
Aun vivo en casa, digo, en una nueva. Desde que me mudé del seis vivo en el uno. El uno tiene esa cosa especial, de aglutinar gente digamos. Pasa que la comunidad ha sufrido varios cambios en las últimas semanas y ya no es lo que era. Pero las cosas siempre se renuevan y esta no es la excepción, el uno esta en la cancha y es buen tipo. Vivimos Gi, Ro, Noe, Dieguito, Guille, Cris y Yofre. Habemus family se escuchó, y la habemus.
Somos varios, varios como siete, variados, siete como los enanos, como los días de la semana, siete los colores del arco iris, y siete los pecados capitales, somos siete nosotros y no somos enanos. El uno es el número de los arqueros y siete mas uno es setenta y uno que es el número de la vieja del 71 justamente.
Seis que fuman, un pobre uno que no fuma y que tampoco ataja. Siete que una vez por semana se juntan a comer milanesas; pasa que de a ratos los siete extrañan un poco, no mucho igual, pero si un poco, y pasa que se juntan para no estar tan lejos. Igual, los pasteles de papa, las tortillas, los spaghetti con crema y hongos también funcionan, vinito anda como piña y ahí están las cenas de la family que la habemus.
Somos siete ladrones, que se roban a si mismos, que a veces uno se roba un sandwichito, un té, dos huevos para la tortilla, pasta de dientes obvio, galletas como loco y también un cacho de crema de enjuague. Somos siete que también comparten, no siempre robamos, compartimos mates, charlas y fideos, compartimos pcs, música, risas y camas.
Somos siete que consumen 40 rollos de papel higiénico en algo más de una semana. Somos siete que tienen una especie de mascota, se parece a un jabón, se parece a una mascota, se parece a un pincel, pero igual es un jabón. Jabón que usa crema de enjuague y que se peina, que cepilla y que por eso limpia. Ay mi jaboncito peludo que rico hueles.
Ciudad.
Ventosa me salió la ciudad, y tan ventosa me salió que un chinito se me voló. Pobre y amarillo chinito, iba con su madre, muy los dos y muy de la mano, pero pasó que la madre lo soltó tan solo un momento y al pobre chinito el viento se lo llevó 5 metros más allá, jaja, pobre chinito que no sabia cuan ventosa era mi ciudad.
Una muy rubia, de tacos y clase sube al colectivo (si, pasa), tropieza por sus largos zapatos y el chofer preocupado por la seguridad de sus pasajeros le dice que solo se siente. Ambos son no tan jóvenes y charlan aunque no se de que. Igual charlan y se cuidan, entre ellos, entre todos.
Pareciese que aquí todos charlaran y todos se cuidasen, sean quienes sean pasa. Te dicen que manejes con cuidado, que no dejes la manguera en el piso, que hay que poner la señal amarilla de piso resbaladizo, también pasa que los autos frenan, los matafuegos no están vencidos y los planes de evacuación siempre visibles, las salidas de emergencia y toda medida posible y factible existe y anda.
Consideran la seguridad prioritaria y todos actúan en consecuencia, por la seguridad de uno y de todos, mía, del chofer y de la muy rubia.
Vivo cerca de la estación de bomberos, pero ni tanto tampoco, un buen par de cuadras. De todas formas alguno de los días me di cuenta que los bomberos marchaban demasiado seguido y a toda velocidad por la ciudad con sus sirenotas. Es posible que todo el tiempo se incendien las cosas? Encontré la respuesta en las tostadas. Me da la impresión que Flanders se pasa de pelotudo y le encanta poner detectores de humo en todos los techos, techo que ve, detector que pone. Será útil pero a quien no se le queman las tostadas? a mi que no soy tan fanático se me quemaron como 7 veces, de las cuales 3 terminaron en alarma.
Ahora, Flanders tiene la solución: multa. Bombero que va a tu casita por falsa alarma te faja 1000 dólares kiwis, a la mierda. Será por eso que los bomberos prefieren desayunar galletitas.
Es lindo ver como despierta mi ciudad junto conmigo.
Trabajo.
Me echaron!. Así como quien no quiere la cosa. Discutí un domingo nocturno con el bobo (Pascal el karmico) y al otro día me dijeron que no necesitaban mas mi trabajo (!!!). Franchute puto.
Te va en frances asi me entendes: le vagin de ta mère, putain de piège.
Después del episodio estaba como mono y me quede pensando en muchas cosas, como que muchas veces la gente que hace bien su trabajo, que es responsable y tiene un mínimo de principios no llega a ningún lado. Será que indefectiblemente hay que ser un hijo de puta?, si es así le tendré que echar gran parte de la culpa a mis padres que tan bien me educaron, y la otra parte a mi mismo al creer en los principios de la gente, en los ideales y la utopía.
Y digo un mínimo de principios, ni tantos tampoco. Después que me dijeran “next Friday is your last day” estando a martes no hice mucho mas que fregar todos los teflones con esponjas de metal y llevarme un buen vinito con su copa, nada mas.
Así que bueno, pobre Cenicienta, tuvo que buscar nuevos pisos para fregar.
Igual, encontró. Dejó el Simple Paris, si, allí donde había muchas ratas, digo, además de Pascal y le hizo pito catalán y se fue a trabajar a la competencia. Digamos que trabajaba en Pepsi y se fue a trabajar a la Coca. Al final todo salio redondo redondo y cambie de trabajo que tanto necesitaba, digamos de jefe ni de trabajo. Ahora laburo en Bordeaux Bakery, es una panadería francesa, también es un café y tiene algunos platos para lunchear. Para los que viven en cba la panadería es exactamente igual a la Europea, cito en la calle 9 de Julio entre Sucre y Tucumán. Claro que el laburo sigue siendo una caca, trabajo de manos presas, de prisión de látex amarillo, dolidas y arrugadas. 3 días de diswasher, 2 de cleaner y 2 off como piña.
Me queda lejos, tanto como 40 mins. pateando, tan lejos como Thorndon. Allá donde está mi responsabilidad y toda esa gente extraña que trabaja conmigo. El dueño es Jean Louis, un estereotipo de chef frances pero sin bigotes. Petizo, regordete, y con acento extravagante. De tics nerviosos en la cara (quizás de tanto saltear cebollas) de tantos tics como 40 por minuto. Claro que conoce a Pascal, lo odia, se odian y cuando habla de el se le multiplican (los tics), a veces hasta por 3 (40x3=120p/m). Pobre petiso como se le desordena la cara. En fin, franceses malhumorados pero apasionados por su cocina….
Y además de este último somos como 20 trabajando, quizás, más. Algunos son extraños y de dudosa procedencia, la vietnamita de 30kgs en total, el japonés como luchador de sumo pero flaco, el indio que se llama Krishna, el pelirrojo gordo que se le ve la raya como a los plomeros, la gallega de las zetas Tania, la gorda Julia de los sándwiches que simula que pelea, el franchute del front que canta manu chao, el flogger gay, la amorfa inmensa, el colorado MacAlister, el isleño de mandíbula enorme, los anormales y patológicos antony y jefrey y el Guille compañero que me alimenta y que me hizo la gamba para conseguir el laburo y otros varios anómalos mas.
Joda.
Aun buena. De minas rubias y altas. A veces grandotas si, pero no siempre. De piernas largas y esbeltas, de minis o polleritas, vestidas de verano aun en crudo invierno.
De bares copados: Good Luck. Ese que esta en Cuba street, el de música hip hop y marcha, el que es en un sótano, corto y oscuro. Con techos apenas sobre la cabeza de los altos, siempre de ropa suelta y de movimientos de manos.
O Mighty Mighty, ese raro raro. Sacado del tiempo, con onda nórdica de los 80. Gente loca, algo estimulada quizás, ensimismados, de camisas con flores y volados pasados de moda (o no). De música popular de Finlandia de hace 30 años, de los equivalentes a Balá y Xuxa, de esa música nunca olvidada, de casamientos, de rubios, de muchos pelirrojos y varios escoceses.
All Blacks.
El enfrentamiento era de titanes. Los titanes All Blacks vs. Los titanes Francia, íbamos a ver sangre, al menos era lo que yo esperaba. Pasó que el clima no ayudó, nunca ayuda, y fue determinante. Llovió como pocas veces. En realidad es mentira, puras mentiras, llovió como siempre, mucho, de costado, para arriba, para abajo, con mucho viento y además frió.
El partido estuvo muy bueno y ganaron los All Blacks por 27 a 22. Igual los franchutes habían ganado previamente en Dunedin y se llevaron la copa (una de mierda). El partido en si fue emocionante, intenso y resbaladizo. Se cagaron a palos y duelo de peludos incluido: el 12 de los All Blacks Ma´á Nonu vs. el 4 de Francia Sebastien Chebal, los dos requetepeludos.
Pero ver el try del 11 de Francia, Cedric Heymans, valió todo, al loco ese no le importó nada y se pasó a 4 negros del tamaño de una heladera y se clavó el try más try del mundo. ( http://www.youtube.com/watch?v=FlrYmus6xUU )
Y obviamente los negros heladeros estos hicieron el Haka (video en Facebook). “Haka” es un término que sirve para definir cualquier danza tribal maorí, pero se suele referir con este nombre de forma específica a la danza de guerra tribal maorí. Hay dos, el más común que se llama “Ka Mate” y otro llamado “Kapa O Pango”. El “Ka Mate” significa algo así como:
Estábamos en guerra,
Pero ahora estamos en paz
Pensábamos que íbamos a morir
Pero ahora estamos a salvo
Porque nuestro líder es muy fuerte y masculino
Y nos unificó y trajo de vuelta los dorados días de paz
Ahora estamos trabajando en armonía, lado a lado
Progresando firme
Para prolongar los dorados días de paz
A pesar de esto, el Haka tiene otro objetivo: la intención de hacer patente el respeto a su historia y cultura y también intimidar al equipo rival.
Día del amigo.
Otro 20 de julio lejos y con mucha agua de por medio. Festejen, coman asado y tomen mucho fernet, abrácense y levantemos la copa. Feliz día amigos.
Los voy a extrañar.
Nuevas fotos en el space: http://matiplanas.spaces.live.com/ Y en Facebook.
Besos, abrazos, apretones y albricias.
desde la isla recesa,
matias



Antes que nada:
Clavé un blog. Culpa de un amigo sucumbí. Todos los holas cheses están colgados ahí. Del 1 al 9. Los voy a colgar y además los voy a seguir mandando por mail, cosa de romper bien las pelotas.
Casa. 1.
Aun vivo en casa, digo, en una nueva. Desde que me mudé del seis vivo en el uno. El uno tiene esa cosa especial, de aglutinar gente digamos. Pasa que la comunidad ha sufrido varios cambios en las últimas semanas y ya no es lo que era. Pero las cosas siempre se renuevan y esta no es la excepción, el uno esta en la cancha y es buen tipo. Vivimos Gi, Ro, Noe, Dieguito, Guille, Cris y Yofre. Habemus family se escuchó, y la habemus.
Somos varios, varios como siete, variados, siete como los enanos, como los días de la semana, siete los colores del arco iris, y siete los pecados capitales, somos siete nosotros y no somos enanos. El uno es el número de los arqueros y siete mas uno es setenta y uno que es el número de la vieja del 71 justamente.
Seis que fuman, un pobre uno que no fuma y que tampoco ataja. Siete que una vez por semana se juntan a comer milanesas; pasa que de a ratos los siete extrañan un poco, no mucho igual, pero si un poco, y pasa que se juntan para no estar tan lejos. Igual, los pasteles de papa, las tortillas, los spaghetti con crema y hongos también funcionan, vinito anda como piña y ahí están las cenas de la family que la habemus.
Somos siete ladrones, que se roban a si mismos, que a veces uno se roba un sandwichito, un té, dos huevos para la tortilla, pasta de dientes obvio, galletas como loco y también un cacho de crema de enjuague. Somos siete que también comparten, no siempre robamos, compartimos mates, charlas y fideos, compartimos pcs, música, risas y camas.
Somos siete que consumen 40 rollos de papel higiénico en algo más de una semana. Somos siete que tienen una especie de mascota, se parece a un jabón, se parece a una mascota, se parece a un pincel, pero igual es un jabón. Jabón que usa crema de enjuague y que se peina, que cepilla y que por eso limpia. Ay mi jaboncito peludo que rico hueles.
Ciudad.
Ventosa me salió la ciudad, y tan ventosa me salió que un chinito se me voló. Pobre y amarillo chinito, iba con su madre, muy los dos y muy de la mano, pero pasó que la madre lo soltó tan solo un momento y al pobre chinito el viento se lo llevó 5 metros más allá, jaja, pobre chinito que no sabia cuan ventosa era mi ciudad.
Una muy rubia, de tacos y clase sube al colectivo (si, pasa), tropieza por sus largos zapatos y el chofer preocupado por la seguridad de sus pasajeros le dice que solo se siente. Ambos son no tan jóvenes y charlan aunque no se de que. Igual charlan y se cuidan, entre ellos, entre todos.
Pareciese que aquí todos charlaran y todos se cuidasen, sean quienes sean pasa. Te dicen que manejes con cuidado, que no dejes la manguera en el piso, que hay que poner la señal amarilla de piso resbaladizo, también pasa que los autos frenan, los matafuegos no están vencidos y los planes de evacuación siempre visibles, las salidas de emergencia y toda medida posible y factible existe y anda.
Consideran la seguridad prioritaria y todos actúan en consecuencia, por la seguridad de uno y de todos, mía, del chofer y de la muy rubia.
Vivo cerca de la estación de bomberos, pero ni tanto tampoco, un buen par de cuadras. De todas formas alguno de los días me di cuenta que los bomberos marchaban demasiado seguido y a toda velocidad por la ciudad con sus sirenotas. Es posible que todo el tiempo se incendien las cosas? Encontré la respuesta en las tostadas. Me da la impresión que Flanders se pasa de pelotudo y le encanta poner detectores de humo en todos los techos, techo que ve, detector que pone. Será útil pero a quien no se le queman las tostadas? a mi que no soy tan fanático se me quemaron como 7 veces, de las cuales 3 terminaron en alarma.
Ahora, Flanders tiene la solución: multa. Bombero que va a tu casita por falsa alarma te faja 1000 dólares kiwis, a la mierda. Será por eso que los bomberos prefieren desayunar galletitas.
Es lindo ver como despierta mi ciudad junto conmigo.
Trabajo.
Me echaron!. Así como quien no quiere la cosa. Discutí un domingo nocturno con el bobo (Pascal el karmico) y al otro día me dijeron que no necesitaban mas mi trabajo (!!!). Franchute puto.
Te va en frances asi me entendes: le vagin de ta mère, putain de piège.
Después del episodio estaba como mono y me quede pensando en muchas cosas, como que muchas veces la gente que hace bien su trabajo, que es responsable y tiene un mínimo de principios no llega a ningún lado. Será que indefectiblemente hay que ser un hijo de puta?, si es así le tendré que echar gran parte de la culpa a mis padres que tan bien me educaron, y la otra parte a mi mismo al creer en los principios de la gente, en los ideales y la utopía.
Y digo un mínimo de principios, ni tantos tampoco. Después que me dijeran “next Friday is your last day” estando a martes no hice mucho mas que fregar todos los teflones con esponjas de metal y llevarme un buen vinito con su copa, nada mas.
Así que bueno, pobre Cenicienta, tuvo que buscar nuevos pisos para fregar.
Igual, encontró. Dejó el Simple Paris, si, allí donde había muchas ratas, digo, además de Pascal y le hizo pito catalán y se fue a trabajar a la competencia. Digamos que trabajaba en Pepsi y se fue a trabajar a la Coca. Al final todo salio redondo redondo y cambie de trabajo que tanto necesitaba, digamos de jefe ni de trabajo. Ahora laburo en Bordeaux Bakery, es una panadería francesa, también es un café y tiene algunos platos para lunchear. Para los que viven en cba la panadería es exactamente igual a la Europea, cito en la calle 9 de Julio entre Sucre y Tucumán. Claro que el laburo sigue siendo una caca, trabajo de manos presas, de prisión de látex amarillo, dolidas y arrugadas. 3 días de diswasher, 2 de cleaner y 2 off como piña.
Me queda lejos, tanto como 40 mins. pateando, tan lejos como Thorndon. Allá donde está mi responsabilidad y toda esa gente extraña que trabaja conmigo. El dueño es Jean Louis, un estereotipo de chef frances pero sin bigotes. Petizo, regordete, y con acento extravagante. De tics nerviosos en la cara (quizás de tanto saltear cebollas) de tantos tics como 40 por minuto. Claro que conoce a Pascal, lo odia, se odian y cuando habla de el se le multiplican (los tics), a veces hasta por 3 (40x3=120p/m). Pobre petiso como se le desordena la cara. En fin, franceses malhumorados pero apasionados por su cocina….
Y además de este último somos como 20 trabajando, quizás, más. Algunos son extraños y de dudosa procedencia, la vietnamita de 30kgs en total, el japonés como luchador de sumo pero flaco, el indio que se llama Krishna, el pelirrojo gordo que se le ve la raya como a los plomeros, la gallega de las zetas Tania, la gorda Julia de los sándwiches que simula que pelea, el franchute del front que canta manu chao, el flogger gay, la amorfa inmensa, el colorado MacAlister, el isleño de mandíbula enorme, los anormales y patológicos antony y jefrey y el Guille compañero que me alimenta y que me hizo la gamba para conseguir el laburo y otros varios anómalos mas.
Joda.
Aun buena. De minas rubias y altas. A veces grandotas si, pero no siempre. De piernas largas y esbeltas, de minis o polleritas, vestidas de verano aun en crudo invierno.
De bares copados: Good Luck. Ese que esta en Cuba street, el de música hip hop y marcha, el que es en un sótano, corto y oscuro. Con techos apenas sobre la cabeza de los altos, siempre de ropa suelta y de movimientos de manos.
O Mighty Mighty, ese raro raro. Sacado del tiempo, con onda nórdica de los 80. Gente loca, algo estimulada quizás, ensimismados, de camisas con flores y volados pasados de moda (o no). De música popular de Finlandia de hace 30 años, de los equivalentes a Balá y Xuxa, de esa música nunca olvidada, de casamientos, de rubios, de muchos pelirrojos y varios escoceses.
All Blacks.
El enfrentamiento era de titanes. Los titanes All Blacks vs. Los titanes Francia, íbamos a ver sangre, al menos era lo que yo esperaba. Pasó que el clima no ayudó, nunca ayuda, y fue determinante. Llovió como pocas veces. En realidad es mentira, puras mentiras, llovió como siempre, mucho, de costado, para arriba, para abajo, con mucho viento y además frió.
El partido estuvo muy bueno y ganaron los All Blacks por 27 a 22. Igual los franchutes habían ganado previamente en Dunedin y se llevaron la copa (una de mierda). El partido en si fue emocionante, intenso y resbaladizo. Se cagaron a palos y duelo de peludos incluido: el 12 de los All Blacks Ma´á Nonu vs. el 4 de Francia Sebastien Chebal, los dos requetepeludos.
Pero ver el try del 11 de Francia, Cedric Heymans, valió todo, al loco ese no le importó nada y se pasó a 4 negros del tamaño de una heladera y se clavó el try más try del mundo. ( http://www.youtube.com/watch?v=FlrYmus6xUU )
Y obviamente los negros heladeros estos hicieron el Haka (video en Facebook). “Haka” es un término que sirve para definir cualquier danza tribal maorí, pero se suele referir con este nombre de forma específica a la danza de guerra tribal maorí. Hay dos, el más común que se llama “Ka Mate” y otro llamado “Kapa O Pango”. El “Ka Mate” significa algo así como:
Estábamos en guerra,
Pero ahora estamos en paz
Pensábamos que íbamos a morir
Pero ahora estamos a salvo
Porque nuestro líder es muy fuerte y masculino
Y nos unificó y trajo de vuelta los dorados días de paz
Ahora estamos trabajando en armonía, lado a lado
Progresando firme
Para prolongar los dorados días de paz
A pesar de esto, el Haka tiene otro objetivo: la intención de hacer patente el respeto a su historia y cultura y también intimidar al equipo rival.
Día del amigo.
Otro 20 de julio lejos y con mucha agua de por medio. Festejen, coman asado y tomen mucho fernet, abrácense y levantemos la copa. Feliz día amigos.
Los voy a extrañar.
Nuevas fotos en el space: http://matiplanas.spaces.live.com/ Y en Facebook.
Besos, abrazos, apretones y albricias.
desde la isla recesa,
matias



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