sábado, 4 de julio de 2009

Hola che 6 - 11 de marzo 2009

Hola che.

Tengo una amiga muy sabia. Una vez me dijo que el viajero tiene mil satisfacciones pero también tiene que abdicar mil cosas.
El día de mi cumple fue uno de los días en que se paga estar lejos. De los que duelen pero de los que te hacen sentir querido también. Ahora si, mil, mil gracias por todos los tantos buenos deseos.

Nos tomamos unas vacaciones como estaba planeado y estuvieron muy bien.
Primero fuimos a Coromandel, playa zarpada de la cual he contado algo. Llegamos de noche y dormimos en la playa, otra vez, bajo los árboles. Me colgué sacando fotos (de noche) con el trípode y mi cámara nueva, toy chocho. Algunas están colgadas en el space.

Al otro día pasamos todo el día ahí y a la tarde(cita) viajamos para Raglan. Otra playa.
Estaba lejos y llegamos como a las 3 de la mañana. Es una playa, aun sobre la isla norte, pero sobre la costa oeste. Un pueblo de surfistas y de mucha onda (el pueblo). Lloviznó y dormimos tirados, literalmente, por ahí. Al otro día siguió lloviznando, aun así recorrimos. Más tarde a Hamilton. Una ciudad de esas que te dan ganas de vivir. De esas que tienen de todo, sabrosa, de las que se sienten vivas.

A la noche partimos para Taupo. Ciudad en el lago (del lado de afuera).
Vimos a los insanos que hacen bungy y partimos hacia nuestro fin: skydiving (paracaidismo). Totalmente decidido fui y firme donde había que hacerlo. El Santi se prendió con algunas dudas y después Tincho y Nacho algo pálidos.
Nos chantamos el traje (que es una farsa total) y nos subimos al avioncito que se movía para todos lados. Subimos a 4mil metros de altura sobre el lago y la ciudad que se veía mas chiquitita que nunca, abrieron la puerta...
El Tincho que ya estaba enganchado al chabon con el que te tiras se puso al lado de la puerta, se despeino y saltaron, cayeron como una bolsa de papa... Me cague todo.
Mi turno. Fuimos con el loco al que estaba enganchado para tirarte y nos paramos al lado de la puerta. Me despeine también con un viento casi huracanado. El corazón como pisadas de rinoceronte. Y el loco que dice "ok, jump!". Si, ta fácil.
Segundo después saltamos al vacío mas absoluto. Era todo azul y ventoso. Caíamos a 200kmph a la nada durante 45 segundos de caída libre. Nada mas que tener los ojos mas abiertos que nunca y sentir algo que no se puede creer, como cuando te metes abajo de una ducha helada y no podes respirar. Adrenalina y brazos abiertos para sentirse libre como nunca.
Al rato el paracaídas se abre y otro viaje. Silencio absoluto y nada de viento. El azul si, aun taba por ahí abajo. Y eso era volar, como en tantos sueños había pasado.

Esa noche dormimos en Tongariro National Park. En NZ hay muchos parques nacionales y según dicen este es uno de los mejores de la norte. No era para menos.
Noche en el auto y al otro día, día de trekking. 9 horas. Al principio eran solo montañas zarpadas. después empezamos a subir un par de volcanes negros, con lava seca y cenizas en los pies que aun humean. Desde la cima y para abajo lagunas color esmeralda.

Esa noche era vísperas de mi cumple. Mucho, y codiciado, Fernet.
Al otro día, día tranqui, de conocer y recorrer despacio.
A la noche llegamos a destino, Hastings. Es la ciudad donde se supone que pasare un tiempito.
Después pasó: Trabajé recolectando manzanas, muy duro, renuncié. Me metí en las peras, muy duro, renuncié. Ahora estoy trabajando en Watties, una empresa multinacional de congelados y enlatados, de esas parecida a Metropolis. Estoy en un puesto clave de la cadena productiva alimenticia: separo duraznitos buenos de duraznitos malos......... (Ay Asia querida, a veces pareces estar muy lejos).

Ahora vivo en una casa donde somos demasiados. Tantos como 12. Es divertida y despelotada, de esas con mucha variedad. De esas que tienen el baño siempre ocupado. De las que mientras alguien se hace un café con leche a las 6 de la mañana al lado alguien saltea una cebolla. De las que hay muchas toallas por todos lados y ropas varias en el piso, donde se toma todo en tazas. De las que te desaparecen las biromes y los alimentos se piden prestado sin que el dueño lo sepa. De las que te reís mucho.

La ciudad esta mas o menos, algo mas grande que las anteriores pero aun chica, (y de mal gusto, obvio). Al extremo de tener en la calle principal un negocio enorme de venta de flores de plástico muy coloridas (demasiado). La otra ciudad, Napier, es otra cosa. Es mas turística, de peatonales lindas y estilo art deco (paso que hubo un terremoto malaso en el 31 y se reconstruyo todo al estilo de la época).
Pero lo bueno de la ciudad es que tiene muchos cultivos. Y a raíz de eso descubrí una nueva pasión, robarlos. No pago un vegetal hace un tiempo y no pienso hacerlo tampoco, al menos hasta que me mude o hasta que caiga en prisión. Tomates grandes, tomates cherry, zapallos, calabazas, cebollas, cebollas rojas, manzanas, duraznos y peras. Frenamos en el auto, y cual malvivientes saltamos alambres para hacer la operación "relámpago".

En fin, desde la isla de lejos y con la alacena llena un abrazo grande para los chicos y un beso grande para las chicas.
las fotos están en el espacio como siempre: http://matiplanas.spaces.live.com/

chusssss,



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